Israel afirma haber abatido a altos mandos militares de Irán

NewsITe
Buenos Aires, 28 de febrero (NA) – Israel, con apoyo de Estados Unidos, lanzó una serie de ataques coordinados contra objetivos en Irán que, según fuentes de inteligencia regional, habrían causado la muerte del ministro de Defensa iraní, Amir Nasirzadeh, y del jefe de la Guardia Revolucionaria (IRGC), Mohammed Pakpour.
De acuerdo con reportes a los que accedió Noticias Argentinas y cables de la agencia Reuters, la ofensiva se desarrolló este sábado sobre instalaciones clave del aparato militar y político iraní, en un nuevo capítulo de una escalada que amenaza con derivar en una guerra abierta en Medio Oriente.
Las autoridades israelíes definieron la operación como un esfuerzo para “eliminar las amenazas que se ciernen sobre el Estado de Israel”. Sin embargo, el alcance de los blancos elegidos —que incluirían altos mandos y potencialmente centros de decisión en Teherán— eleva el riesgo de un conflicto directo entre Israel, Irán y, en forma indirecta, Estados Unidos.
Escalada y represalias en un escenario altamente volátil
Tras los bombardeos, el régimen iraní respondió con el lanzamiento de oleadas de misiles y drones contra objetivos vinculados a Israel, en lo que describió como una contraofensiva “legítima” frente a una agresión externa. Aunque Teherán ha mantenido cautela en sus comunicados, reconoció la muerte de mandos militares a raíz de los ataques.
En Israel, el gobierno de Benjamin Netanyahu declaró el “estado de emergencia especial e inmediato” en todo el territorio, una medida que habilita amplias facultades para las fuerzas de seguridad y la protección civil. Sirenas antiaéreas se activaron en múltiples regiones, advirtiendo a la población sobre un escenario que funcionarios describen como “extremadamente grave”.
Los ataques de este sábado no sólo habrían tenido como objetivo a Nasirzadeh y Pakpour. Informes de inteligencia señalan que también fueron alcanzadas residencias y centros de mando vinculados al líder supremo Ali Jameneí y al presidente Masoud Pezeshkian, lo que implicaría un mensaje directo al corazón del poder iraní.
La comunidad internacional sigue con preocupación el desarrollo de los acontecimientos, ante el temor de que la cadena de represalias se desborde y arrastre a otros actores regionales, como Hezbollah en el Líbano o milicias aliadas de Irán en Siria e Irak. En este contexto, diversas capitales occidentales y organismos multilaterales reclaman moderación y vías diplomáticas para evitar una conflagración de alcance impredecible.
- Altos mandos iraníes habrían muerto en ataques atribuidos a Israel y EE.UU.
- Irán lanzó misiles y drones en respuesta y prometió nuevas represalias.
- Israel declaró un estado de emergencia especial ante un escenario de alta tensión.
“La situación es extremadamente grave y volátil; cualquier error de cálculo puede derivar en una guerra regional abierta”, advierten analistas especializados en Medio Oriente.
Mientras persisten las versiones cruzadas y se aguarda confirmación oficial plena desde Teherán, el temor a una escalada mayor domina las agendas diplomáticas. En las próximas horas, el foco estará puesto en las respuestas políticas y militares de los principales protagonistas, así como en los esfuerzos de contención que puedan impulsar Naciones Unidas y las potencias con influencia en la región.

