YPF rediseña su negocio para enfocarse casi por completo en el shale

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YPF avanza con un viraje estratégico profundo: concentrarse casi exclusivamente en el desarrollo de recursos no convencionales en Vaca Muerta y dejar atrás, hacia fin de año, la producción convencional. Así lo confirmó el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, durante una presentación ante inversores en la que anunció un plan de inversiones para 2026 de entre US$5.500 y US$5.800 millones, con el objetivo de duplicar la producción de shale oil respecto de los niveles de 2020.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, la petrolera apunta a alcanzar una producción cercana a los 215.000 barriles diarios hacia 2026, con una tasa de salida anual en torno a los 250.000 barriles por día. Este salto productivo se apoya en una transformación del portafolio de activos, en la que ganan terreno los desarrollos no convencionales y se acelera la salida de yacimientos maduros que no alcanzan retornos de doble dígito.
Marín explicó que casi el 70% del plan de inversiones estará destinado a la operación de shale en Vaca Muerta, foco central de la estrategia de crecimiento. En ese marco, la compañía proyecta un EBITDA ajustado récord de hasta US$6.200 millones para 2026, lo que implicaría un incremento de entre 40% y 50% respecto de 2023, incluso en un contexto de caída de los precios internacionales del crudo. El ejecutivo destacó que este desempeño se apoya en un programa de eficiencia transversal a todas las áreas de YPF.
Desinversión en campos maduros y apuesta total a Vaca Muerta
La mejora de la rentabilidad del negocio de upstream se convirtió en el eje de la actual gestión. En esa línea, YPF avanza con una retirada acelerada de los campos convencionales que históricamente fueron el corazón productivo de la empresa, pero que hoy no ofrecen la rentabilidad esperada. “Mi objetivo personal es no tener producción convencional para fin de año. Queremos ser una compañía de shale”, remarcó Marín ante los analistas.
El ejecutivo precisó que, a medida que se deja atrás la producción convencional y se optimizan los desarrollos no convencionales, el costo de extracción continúa bajando. El objetivo es que, hacia fin de año, la ganancia total por barril para YPF alcance los US$7, apoyada en menores costos operativos, mejoras tecnológicas y una curva de aprendizaje que coloca a la petrolera en estándares competitivos dentro de la industria.
VMOS, infraestructura clave para liberar la producción
El crecimiento de la producción de shale está íntimamente ligado a la capacidad de transporte y evacuación del crudo. En ese sentido, Marín subrayó el rol estratégico del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), concebido para ampliar la infraestructura y evitar cuellos de botella que limiten las exportaciones. La compañía proyecta que, durante el primer semestre de 2026, podrá despachar entre 200.000 y 210.000 barriles diarios, cifra condicionada todavía por las restricciones logísticas.
“YPF fue uno de los impulsores de VMOS, necesitamos más evacuación para obtener más producción”, señaló el CEO, quien también destacó los buenos resultados de nuevas instalaciones como La Angostura Sur. El objetivo es asegurar que el aumento de producción encontremejado por una capacidad equivalente para llevar ese crudo a los mercados internacionales, consolidando a Vaca Muerta como un polo exportador de relevancia para la macroeconomía argentina.
En materia de costos, YPF informó que logró perforar a un valor del orden de US$4.000 por metro, un nivel que la ubica en la vanguardia de la industria local y la acerca a estándares de eficiencia internacionales. Ese avance se apalanca en procesos de licitación competitivos con empresas de servicios globales, que permitieron reducir de manera significativa los costos de insumos y herramientas críticas para la operación. Con este combo de mayor productividad, foco en el shale e inversión sostenida en infraestructura, la empresa busca consolidar un cambio estructural en su perfil productivo.
“Queremos ser una compañía de shale”, sintetizó Horacio Marín al trazar el horizonte inmediato de YPF y su apuesta por Vaca Muerta como motor central del crecimiento.

