Emergencia agropecuaria en cuatro departamentos de Río Negro

El Gobierno declara la emergencia agropecuaria en Río Negro

Productor frutihortícola afectado por la emergencia agropecuaria en Río Negro

NewsITe

El Gobierno nacional oficializó la declaración de emergencia y desastre agropecuario para las explotaciones frutihortícolas de cuatro departamentos de la provincia de Río Negro, a raíz de los severos daños registrados por heladas tardías, tormentas de granizo y lluvias intensas que afectaron a gran parte de la producción regional.

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La medida, publicada a través de la Resolución 217/2026 en el Boletín Oficial de la República Argentina, abarca a productores de los departamentos de General Roca, Avellaneda, Adolfo Alsina y El Cuy. El período de vigencia se extenderá desde el 2 de enero de 2026 hasta el 1 de enero de 2027, fecha que coincide con la finalización del ciclo productivo en las zonas alcanzadas.

El dispositivo se sustenta en las recomendaciones elevadas por la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios, así como en un decreto previo del gobierno rionegrino, que detalló el impacto de los fenómenos climáticos sobre la actividad frutihortícola. Las heladas fuera de temporada y los eventos de granizo provocaron pérdidas significativas en cultivos sensibles, mientras que las lluvias intensas complicaron aún más la situación en chacras y explotaciones familiares.

Alcance de la medida y requisitos para los productores

Para acceder a los beneficios previstos en la Ley 26.509, los productores que hayan sufrido daños deberán gestionar un certificado de emergencia o desastre agropecuario emitido por la autoridad competente de la provincia de Río Negro. Ese documento será la llave para tramitar las herramientas de alivio fiscal y financiero contempladas por la normativa nacional.

Entre las asistencias habituales en este tipo de declaración se incluyen prórrogas y exenciones impositivas, así como la posibilidad de reestructurar créditos ya otorgados y acceder a nuevas líneas de financiamiento en condiciones especiales. El objetivo es brindar oxígeno económico a un sector clave para la economía regional, fuertemente dependiente de la producción de frutas de pepita, carozo y otras variedades hortícolas.

En este marco, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y las entidades bancarias de carácter nacional deberán arbitrar los mecanismos necesarios para instrumentar los beneficios fiscales y crediticios. Se prevé que la coordinación entre los organismos nacionales y las autoridades provinciales resulte determinante para agilizar los trámites y asegurar que la asistencia llegue efectivamente a los productores alcanzados.

Impacto en la región frutícola de Río Negro

La declaración de emergencia se inscribe en un contexto de creciente vulnerabilidad del sector agropecuario frente a eventos climáticos extremos, cada vez más frecuentes en el norte de la Patagonia. La fruticultura rionegrina, con eje en el Alto Valle, representa una de las principales actividades productivas de la provincia y genera miles de puestos de trabajo directos e indirectos.

Productores y entidades del sector habían advertido en los últimos meses sobre la magnitud de las pérdidas ocasionadas por las heladas tardías, que afectaron a cultivos en plena floración, y por el granizo, que dañó fruta en desarrollo. La combinación de estos factores, junto con las lluvias que complicaron las tareas de manejo y cosecha, dejó a muchas explotaciones en una situación económica delicada.

La emergencia y el desastre agropecuario buscan dar una respuesta inmediata a los productores afectados, mientras se evalúan medidas de más largo plazo para fortalecer la resiliencia del sector frente a la variabilidad climática.

Con esta declaración, el Gobierno nacional procura amortiguar el impacto económico y social de la crisis productiva en los departamentos de General Roca, Avellaneda, Adolfo Alsina y El Cuy, mientras el sector aguarda definiciones sobre políticas estructurales que permitan reducir el riesgo climático y mejorar la competitividad de la fruticultura rionegrina.

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