Abad apoya el acuerdo Mercosur–Unión Europea y marca límites

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El senador nacional de la UCR por la provincia de Buenos Aires, Maximiliano Abad, expresó su respaldo al proyecto de ley que ratifica el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, al que definió como una “ventana de oportunidades” para la Argentina. Sin embargo, advirtió que el entendimiento “garantiza competir, pero no necesariamente ganar”, marcando así la necesidad de acompañar la apertura externa con políticas internas que fortalezcan la producción.
En una intervención en la Cámara alta, Abad sostuvo que la aprobación del convenio birregional representa un paso clave para consolidar la inserción internacional del país. “Este acuerdo nos garantiza competir. Lo que no va a garantizar a la Argentina es ganar, por eso debemos profundizar esta senda”, señaló, al remarcar que la disputa por mercados exigirá mayor productividad, estabilidad macroeconómica y reglas claras para el sector privado.
El legislador radical puso especial énfasis en el impacto que el acuerdo puede tener en la provincia de Buenos Aires, describida como uno de los principales motores productivos y exportadores del país. Según Abad, la apertura de nuevos mercados en Europa puede beneficiar a las cadenas agroindustriales, a la industria manufacturera y a los servicios basados en el conocimiento, siempre que se avance en la reducción de la presión impositiva, la mejora de la infraestructura y el acceso al financiamiento.
Desde una perspectiva histórica, el senador recordó la Declaración de Iguazú, firmada entre Argentina y Brasil hace tres décadas, como el puntapié inicial del proceso de integración regional que dio origen al Mercosur. En ese sentido, planteó que el entendimiento con la Unión Europea constituye “el acuerdo más importante en la historia del bloque” y una consolidación de la alianza estratégica entre los principales socios sudamericanos.
Una alianza entre bloques democráticos y con perspectiva de largo plazo
Abad también resaltó la dimensión política e institucional del acuerdo, más allá de su impacto comercial. Subrayó que se trata de una asociación entre bloques democráticos que comparten reglas, estándares y valores vinculados al Estado de derecho, la protección ambiental y el respeto a los derechos humanos. Para el dirigente radical, este marco común puede brindar previsibilidad y certidumbre a las inversiones de largo plazo.
- Apertura de nuevos mercados europeos para bienes y servicios argentinos.
- Exigencia de mayor competitividad y productividad para las empresas locales.
- Refuerzo de la integración regional dentro del Mercosur.
- Compromiso con estándares democráticos y ambientales compartidos.
En su mensaje, el senador bonaerense insistió en que el desafío para la Argentina será traducir el acuerdo en crecimiento, empleo y desarrollo federal. Para eso, reclamó políticas que acompañen a los sectores más vulnerables a la competencia externa y programas de reconversión productiva que permitan aprovechar los nichos de oportunidad en el mercado europeo.
“Más allá de los beneficios comerciales, estamos ratificando una alianza entre bloques democráticos que comparten reglas, estándares y valores. Más que un tratado, hoy estamos convalidando un rumbo para las próximas décadas”, afirmó Abad.
Con la discusión legislativa en marcha, el debate sobre el acuerdo Mercosur–Unión Europea se instala como uno de los temas centrales de la agenda económica y política. El oficialismo y parte de la oposición ven en la ratificación del convenio una señal de apertura e integración inteligente, mientras que otros sectores advierten sobre el riesgo para industrias sensibles. En ese contexto, voces como la de Abad apuntan a combinar el apoyo al acuerdo con la exigencia de políticas internas que permitan no sólo competir, sino también ganar en los nuevos mercados.

