Fuerte tensión en el Senado por el debate del acuerdo Mercosur‑UE

NewsITe
Un tenso cruce político se registró en el Senado de la Nación durante la sesión en la que se discutía el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El clima se enrareció cuando el senador radical Maximiliano Abad pidió adelantar la votación del entendimiento, lo que generó la inmediata reacción del legislador formoseño José Mayans, uno de los referentes del bloque peronista.
La controversia se originó a partir de una moción de orden vinculada al reglamento interno y al respeto a la lista de oradores. Mayans cuestionó con dureza la modificación de la metodología de trabajo y advirtió que no se podía “hacer cualquier cosa” en el marco de una sesión en la que se discutía un tema de alto impacto institucional y económico para el país.
Según trascendió en el ámbito parlamentario, el senador formoseño reclamó que se respetara el proceso habitual: primero las exposiciones, luego los cierres de bloque y recién después la votación. En ese contexto, apuntó contra la conducción del debate y expresó su malestar con la forma en que se estaba ordenando la discusión.
Frase desubicada y tensión en el recinto
En medio de su intervención, Mayans apeló a una comparación extrema que causó sorpresa y rechazo entre varios de los presentes. Dirigiéndose al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, lanzó: “Voy a proponer que usted se quede desnudo ahí en la banca”, frase que enseguida generó murmullos, pedidos de orden y gestos de incomodidad en gran parte del recinto.
Lejos de dar marcha atrás, el senador insistió con el ejemplo al señalar que, si la mayoría así lo decidía, el titular de la Cámara debería acatar: “Yo le puedo votar acá que usted se baje el pantalón y usted se va a bajar el pantalón si votamos por mayoría”, remarcó, en una expresión que fue interpretada como una crítica al uso discrecional de la mayoría parlamentaria.
Detrás de la frase, el planteo de Mayans se centró en la necesidad de respetar los procedimientos establecidos en el reglamento, especialmente en una discusión de magnitud, como el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, que demandó dos décadas de negociación y que todavía genera posiciones encontradas tanto en el oficialismo como en la oposición.
Críticas al tratamiento del acuerdo Mercosur‑Unión Europea
El legislador formoseño también cuestionó con dureza la brevedad de la exposición del miembro informante del proyecto, al calificarla como “una vergüenza” frente a la complejidad del texto y a sus posibles consecuencias para la economía argentina. Diversos especialistas vienen advirtiendo que el entendimiento podría impactar de manera desigual en los sectores productivos, abriendo oportunidades en algunos rubros y presionando a otros por la mayor competencia europea.
- El acuerdo Mercosur‑UE lleva más de 20 años de negociaciones y revisiones.
- Incluye capítulos sobre comercio de bienes, servicios, inversiones y normas ambientales.
- Requiere el aval de los parlamentos de los países miembros para entrar en plena vigencia.
“No se puede hacer cualquier cosa en una sesión, hay un reglamento que cumplir”, insistió Mayans, visiblemente molesto por el intento de adelantar la votación.
El episodio reaviva el debate sobre el funcionamiento del Congreso y el modo en que se procesan las decisiones de alto impacto para el país. Mientras el oficialismo busca acelerar el tratamiento de acuerdos estratégicos, parte de la oposición reclama más tiempo de análisis y un respeto estricto por los pasos formales. El tratamiento definitivo del entendimiento con la Unión Europea seguirá bajo la lupa en las próximas sesiones.

