El Senado convirtió en embajador a Fernando Iglesias

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El Senado de la Nación aprobó el pliego del exdiputado Fernando Iglesias como embajador extraordinario y plenipotenciario ante Bélgica y la Unión Europea, en una votación que expuso fuertes diferencias políticas dentro de la Cámara alta.
La designación obtuvo 38 votos afirmativos, 31 negativos y una abstención, de acuerdo con el registro de la sesión recogido por la agencia Noticias Argentinas. Con este resultado, el oficialismo logró destrabar uno de los nombramientos diplomáticos clave para la proyección de la política exterior argentina hacia el bloque comunitario europeo.
Iglesias, de pasado reciente en las filas del PRO, asumirá la representación argentina ante la Unión Europea en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, debates energéticos y redefinición de acuerdos estratégicos, entre ellos el demorado tratado entre el Mercosur y la UE. Su llegada a ese destino se produce además en medio de la discusión interna sobre el rumbo de la diplomacia argentina y el rol de las embajadas políticas.
Defensas y cuestionamientos en el recinto
Durante el debate, el senador mendocino Juan Carlos Pagotto, de La Libertad Avanza, respaldó la designación y destacó la trayectoria pública de Iglesias, señalando que el Gobierno tiene la facultad de elegir a sus representantes diplomáticos y que el Senado debe convalidarlos si cumplen con los requisitos formales.
Sin embargo, no faltaron voces fuertemente críticas. El senador santacruceño José Carambia rechazó el pliego con duros términos, al calificar a Iglesias como “soberbio, pedante” e “incapacitado para ejercer la función”, cuestionando tanto su estilo político como su idoneidad para un cargo de alta sensibilidad institucional.
En la misma línea, el puntano Fernando Salino, del espacio Justicia Social Federal, trajo al debate antecedentes vinculados a la cuestión Malvinas y recordó posiciones “desmalvinizadoras” que el ahora embajador habría expresado en un libro publicado en 2012, lo que a su criterio resulta incompatible con la defensa integral de la soberanía argentina.
Preocupación por el perfil y el impacto diplomático
Otra de las intervenciones críticas fue la de la senadora jujeña Carolina Moisés, de Convicción Federal, quien advirtió que Iglesias “tiene enormes limitaciones para el cargo y nos va a hacer pasar vergüenza”. La legisladora expresó preocupación por el tono confrontativo que el exdiputado ha mostrado en redes sociales y en el debate público, y alertó sobre el efecto que eso podría tener en la relación con los socios europeos.
Más allá de las diferencias políticas, la votación dejó en evidencia la tensión permanente entre la práctica de designar dirigentes partidarios en embajadas de alto perfil y las demandas de sectores que reclaman criterios más estrictos de profesionalización del Servicio Exterior. Con el pliego aprobado, Fernando Iglesias deberá ahora afrontar el desafío de representar al país ante una de las instancias diplomáticas más relevantes para la Argentina, en un momento clave para la agenda económica y política con la Unión Europea.
“Es un soberbio, pedante, incapacitado para ejercer la función”, lanzó el senador José Carambia al justificar su voto en contra del pliego.
La confirmación del nombramiento abre una nueva etapa en el vínculo entre Buenos Aires y Bruselas, donde el desempeño del flamante embajador será observado de cerca tanto por la dirigencia política local como por las autoridades europeas.

