Capitanich confirmó el respaldo peronista al pacto Mercosur‑UE

NewsITe
El senador nacional Jorge Capitanich (bloque Justicialista) adelantó que el peronismo acompañará en el Congreso el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al que definió como un entendimiento «clave para el equilibrio económico de base mundial». El chaqueño consideró que el convenio puede funcionar como contrapeso en la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China, aunque advirtió sobre la necesidad de introducir salvaguardas y mecanismos de control.
Desde Buenos Aires, Capitanich remarcó que el respaldo de la bancada no será «a libro cerrado». Según explicó, dentro del propio bloque existen miradas diferentes sobre el impacto del tratado, especialmente en sectores industriales sensibles y en economías regionales, por lo que se prevé dejar asentadas una serie de observaciones durante el debate parlamentario.
En ese contexto, el ex gobernador de Chaco sostuvo que «todo acuerdo de carácter comercial requiere acompañamiento de medidas de carácter complementario». Entre esas condiciones, mencionó la implementación de un sistema de consultas previas con evaluación de impacto ambiental, así como instrumentos compensatorios que permitan enfrentar las asimetrías de productividad entre los países firmantes y los sectores más expuestos a la competencia externa.
Capitanich también propuso que, con el inicio del período ordinario de sesiones, se discuta la creación de una comisión bicameral de seguimiento de acuerdos comerciales. Ese cuerpo tendría la tarea de monitorear la ejecución del pacto Mercosur‑UE, analizar sus efectos sobre el empleo, la producción y las exportaciones, y recomendar eventuales ajustes o medidas de protección cuando fuera necesario.
Oportunidades, alertas industriales y panorama internacional
Para el senador opositor, la Argentina puede encontrar «oportunidades muy importantes» en términos de apertura de nuevos mercados y atracción de inversiones, en particular para sectores competitivos como el agroindustrial, la energía y algunas industrias basadas en recursos naturales. Sin embargo, admitió que «hay sectores que pueden verse perjudicados», en especial ramas industriales radicadas en el conurbano bonaerense y en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.
Capitanich recordó que el texto del acuerdo fue enviado por la Comisión Europea al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, instancia que podría tomarse hasta 18 meses para revisar su legalidad y compatibilidad con las normas comunitarias. Además, subrayó que persisten objeciones de varios países europeos, con Francia a la cabeza, que plantean reparos ambientales y reclamos de protección para sus productores.
- Preocupación de industrias argentinas por una mayor competencia europea.
- Resistencias en países de la UE, sobre todo Francia, por el impacto agrícola.
- Revisión jurídica del acuerdo en el ámbito comunitario europeo.
El legislador chaqueño enmarcó la discusión en un tablero global atravesado por la tensión entre Estados Unidos y China y por el avance del comercio electrónico transfronterizo. Señaló que plataformas como Amazon, Temu y Shein «afectan sustancialmente el comercio local, destruyen empleos e industrias» y evidencian la necesidad de regular con mayor firmeza la apertura de importaciones y las condiciones de competencia.
«Este acuerdo es clave para el equilibrio económico de base mundial porque tenemos una puja de dos gigantes, Estados Unidos y China», sostuvo Capitanich, al insistir en que la Argentina debe fortalecer al Mercosur y sus alianzas estratégicas para no quedar al margen de la reconfiguración del mapa comercial.
En esa línea, el senador llamó a «fortalecer el Mercosur» como plataforma común de negociación y a combinar la búsqueda de nuevos mercados con políticas activas para resguardar el empleo y el entramado productivo nacional. El debate legislativo sobre el acuerdo Mercosur‑UE, anticipó, será un test para medir hasta dónde el país puede articular inserción internacional y desarrollo interno.

