Bitcoin se desploma tras el arancelazo en EE.UU.: ¿pausa o fin de ciclo?

El impacto del nuevo escenario en Wall Street y el mundo cripto

Gráfico de cotización de Bitcoin en caída tras el arancelazo en Estados Unidos

NewsITe

El llamado “arancelazo” en Estados Unidos volvió a sacudir al mercado de las criptomonedas y dejó al Bitcoin por debajo de los US$ 65.000 por segunda vez en el mes, borrando las ganancias acumuladas desde la asunción de Donald Trump en noviembre de 2024. La fuerte corrección reavivó una pregunta recurrente en el ecosistema cripto: ¿se trata de un simple respiro dentro de un ciclo alcista o del inicio de un derrumbe más profundo?

Hasta hace pocos meses, las expectativas sobre una administración norteamericana más amigable con los activos digitales habían impulsado al Bitcoin a un máximo histórico por encima de los US$ 126.000 en octubre de 2025. Sin embargo, el giro en la política comercial y la inestabilidad regulatoria tuvieron un efecto inmediato sobre el apetito de riesgo global y, en particular, sobre los criptoactivos.

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De acuerdo con datos del mercado, el universo cripto en su conjunto perdió más de US$ 2 billones en valor, con especial castigo para los llamados “tokens chicos”, tradicionalmente más volátiles. Como en otras caídas fuertes —desde 2018 hasta el ciclo bajista de 2022— reaparecieron los pronósticos de colapso definitivo, aunque la historia reciente muestra que cada desplome fue seguido por nuevos máximos.

Regulación, ETFs y un mercado que ya no es el mismo

Especialistas señalan, no obstante, que el contexto actual presenta diferencias significativas con respecto a crisis anteriores. El mercado ya no está dominado exclusivamente por la especulación minorista: la regulación global y la participación de grandes jugadores institucionales pesan cada vez más en la formación de precios.

En este marco, la caída cercana al 47% desde el récord de US$ 126.000 hasta niveles en torno de los US$ 67.000 abre interrogantes sobre la duración y la profundidad del ajuste. Desde la exchange Notbank by Cryptomarket remarcan que los ciclos de desapalancamiento —cuando se desarman posiciones tomadas con deuda— son parte natural de la dinámica cripto: generan turbulencia en el corto plazo, pero también permiten depurar excesos y construir pisos más sólidos.

A diferencia de los primeros años de Bitcoin, el ecosistema opera hoy bajo marcos normativos más claros. Europa puso en marcha el reglamento MiCA, que ordena la actividad de emisores y proveedores de servicios cripto, mientras que en Estados Unidos la aprobación de ETFs de Bitcoin al contado marcó un hito en la legitimación del activo ante grandes fondos y ahorristas tradicionales.

Un ciclo que madura: menos euforia, más institucionalización

Para varios analistas, este viraje podría estar modificando la naturaleza misma de los ciclos del mercado cripto. El patrón clásico de subas explosivas seguidas por derrumbes abruptos empieza a verse matizado por un proceso de maduración que tiende a establecer pisos de precio más altos que en el pasado.

La académica Eswar Prasad, autora de The Future of Money, sostiene que una regulación consistente puede aportar estabilidad y confianza de largo plazo, factores que comienzan a pesar tanto como la innovación tecnológica en la valoración de las criptomonedas. La mayor presencia de bancos, fondos de inversión y productos regulados también podría estar amortiguando los vaivenes extremos que marcaron la historia de Bitcoin.

En Argentina, donde términos como “dólar cripto”, “stablecoins” o “Bitcoin hoy” son tendencia en los buscadores, el debate excede la especulación de corto plazo y se vincula directamente con la búsqueda de resguardo de valor y diversificación de ahorros frente a la volatilidad del peso.

  • La demanda local de criptomonedas se asocia tanto al ahorro en dólares como al envío y recepción de transferencias internacionales.
  • Los productos regulados y las plataformas con mayor respaldo institucional ganan terreno frente a opciones informales o de alto riesgo.

“Durante años, el ecosistema se movió entre libertad e incertidumbre. Hoy, con reglas más claras y actores institucionales, las caídas empiezan a verse como parte de un mercado que madura, no necesariamente como señales de colapso”, afirma María Fernanda Juppet, CEO de Notbank by CryptoMKT.

Los expertos coinciden en que Bitcoin sigue siendo un activo de riesgo elevado, sin rendimientos garantizados y vulnerable a cambios regulatorios y geopolíticos. Sin embargo, la discusión ya no pasa tanto por si el mercado sobrevivirá, sino por cómo se integrará al sistema financiero global. Entre el rebote técnico y la posibilidad de un ciclo bajista más prolongado, el futuro del precio dependerá, cada vez más, de la combinación entre política económica, regulación y apetito institucional.

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