Causa por presunto desvío millonario sacude a la AFA

NewsITe
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) vuelve a quedar bajo la lupa judicial a partir de la denuncia del empresario Guillermo Tofoni, quien aseguró que existe documentación que respalda la presunta desviación de alrededor de 400 millones de dólares vinculados a partidos amistosos y presentaciones de la Selección argentina en el exterior.
Tofoni, que se presentó como damnificado ante la justicia de Estados Unidos, accedió a información financiera clave sobre la ruta de esos fondos. Según su planteo, se trata de montos generados por encuentros y actividades comerciales de la Selección nacional fuera del país que, pese a estar respaldados por contratos, no habrían ingresado a las arcas de la AFA.
En declaraciones radiales, el empresario comparó la magnitud de la maniobra con el escándalo internacional conocido como FIFA Gate: “El FIFA Gate fue por aproximadamente 140 o 150 millones de dólares y acá estamos hablando de 400 millones”, afirmó, al remarcar la gravedad del caso que ahora investiga la justicia.
El negocio de la Selección y el rol de las marcas
Tofoni subrayó que el furor global por la Selección argentina tras la obtención del Mundial de Qatar 2022, sumado a la figura de Lionel Messi, multiplicó exponencialmente el valor comercial de cada presentación del equipo nacional. “La combinación de Argentina campeona del mundo, más Lionel Messi, hizo que las marcas y los precios de las actividades de la Selección se multiplicaran en muchos casos por diez. El punto es a dónde fue todo ese dinero”, sostuvo.
El empresario había firmado un contrato con la AFA para la organización de partidos en el extranjero. Ese vínculo, asegura, fue desconocido por el presidente Claudio “Chiqui” Tapia y por el tesorero Pablo Toviggino, quienes habrían optado por un nuevo esquema comercial con la firma TourProdEnter LLC, radicada en Estados Unidos.
TourProdEnter, cuentas fantasmas y balances bajo sospecha
De acuerdo con la presentación judicial, TourProdEnter LLC es una empresa propiedad del argentino Javier Faroni y de su esposa, la estadounidense Erika Gillette. La firma se constituyó en 2021 y, según Tofoni, de manera casi inmediata obtuvo los derechos para recaudar a nivel global todo lo facturado por la AFA en concepto de giras, partidos amistosos y diferentes acciones comerciales.
- La compañía se habría quedado con la gestión integral de la facturación internacional de la AFA.
- Según el denunciante, nunca tuvo otros clientes antes ni después de firmar con la entidad.
- Con parte de esos recursos se habría financiado la compra del club italiano Perugia, siempre según la acusación.
“Esta empresa nunca antes tuvo un cliente y nunca después tuvo otro cliente”, enfatizó Tofoni, quien sostuvo que con el dinero que debía ingresar a la AFA se avanzó, entre otras operaciones, en la adquisición del Perugia en Italia.
“Todo ese dinero que se recaudó es legal, está bajo contratos, pero el punto es que debió haber terminado en la AFA, no en cuentas fantasmas”, señaló Tofoni, al mencionar financieras con sede en Uruguay y sucursales en Buenos Aires y Nueva York.
El querellante indicó que las memorias y balances de la AFA no reflejarían esos ingresos, lo que alimenta las sospechas sobre el destino final de los fondos. “Entre la combinación de la plata recaudada y la plata que no está presentada en los balances, da como obvio que ese dinero no está, alguien se lo llevó”, remarcó.
Las responsabilidades internas y el avance de la causa
Dentro del esquema denunciado, Tofoni apuntó especialmente al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, a quien describió como una pieza central en la administración del dinero de la entidad. “Es un tesorero ejecutivo, está 24 por 7 sobre ese tema, por él pasaron absolutamente todos los acuerdos y todos los contratos”, aseguró, al considerar que su rol habría sido determinante para la operatoria.
También señaló como figura clave al presidente Claudio “Chiqui” Tapia, bajo cuya gestión se firmaron los acuerdos cuestionados. La investigación, que combina actuaciones en el exterior y análisis de documentación contractual y contable, buscará establecer si existió un esquema de desvío de fondos, quiénes fueron sus beneficiarios y qué responsabilidad le cabe a cada uno de los involucrados.
Mientras el caso avanza en tribunales, la denuncia vuelve a poner bajo discusión la transparencia en el manejo económico del fútbol argentino y abre interrogantes sobre los controles internos y externos en una de las instituciones deportivas más influyentes del país.

