Epstein, Reporty y el proyecto de Ciudad Segura en Buenos Aires

Documentos revelan el nexo entre vigilancia global y la Ciudad

Sistema de vigilancia y cámaras de seguridad en Buenos Aires

NewsITe

Documentos desclasificados dan cuenta de una trama que combina vigilancia masiva, tecnología de microlocalización y negocios vinculados a la industria de defensa israelí, en la que aparece mencionado el financista estadounidense Jeffrey Epstein y un proyecto de seguridad urbana que incluyó a la Ciudad de Buenos Aires en 2014.

Según la investigación difundida por la periodista Camila Dolabjian en Radio Rivadavia, Epstein fue uno de los principales inversores de Reporty Homeland Security, una empresa creada por exfuncionarios y exintegrantes de las Fuerzas de Defensa de Israel. La firma se presentaba como una solución para “salvar vidas” a través de una app que permitía a ciudadanos y gobiernos reportar emergencias, pero en su documentación técnica admitía un amplio potencial para el monitoreo masivo de la población.

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Los reportes internos enviados al financista detallaban que la aplicación estaba diseñada para controlar la posición de los usuarios incluso cuando no se encontraba en uso activo, así como para construir mapas de interiores con precisión inferior a un metro. Un documento interno afirmaba que, ante un reporte, el video generado no se destinaba a redes sociales, sino que era enviado directamente a los centros de comando y control, otorgando a las autoridades una herramienta para “controlar a la masa en la red social”.

De acuerdo con información a la que accedió Noticias Argentinas, la compañía aspiraba a recolectar datos de movimientos en espacios cerrados durante las 24 horas del día. Esos datos eran calificados como “invaluables” para su monetización mediante acuerdos con redes sociales y agencias de publicidad. Los propios documentos advertían sobre los riesgos legales por invasión a la privacidad y recomendaban contratar “los mejores abogados” en cada país donde el sistema se implementara.

Argentina en la mira: el proyecto de Ciudad Segura

En ese marco aparece la mención a la Argentina. Un reporte confidencial de 2014, bajo el subtítulo “Argentina (Buenos Aires)”, indicaba que el grupo Mer Group esperaba completar ese año la instalación de cámaras, sistemas de observación y plataformas de inteligencia para un “enorme proyecto de Ciudad Segura” en la capital argentina. Se trataba de una empresa que, por entonces, desarrollaba soluciones de seguridad en distintos países.

Un video institucional difundido en 2017 por Mer Group hacía referencia al “Proyecto Buenos Aires Ciudad Segura”, implementado por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Seguridad. Allí se detallaba la instalación de 100 cámaras de alta definición para patrullaje virtual, un centro de comando y control, cinco centros regionales de monitoreo, patrulleros equipados con reconocimiento automático de patentes y unos 500 kilómetros de fibra óptica para sostener la infraestructura.

Debate sobre privacidad y vigilancia masiva

La investigación periodística recuerda que, en 2014, la Policía Federal, dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación, tenía a su cargo el despliegue de estas tecnologías en la Ciudad. Las licitaciones de aquella etapa no se encuentran completamente digitalizadas y los pedidos de acceso a la información enfrentan demoras, lo que dificulta reconstruir en detalle el proceso de contratación.

  • Inversión de Epstein en Reporty Homeland Security, firma ligada a exagentes de defensa israelíes.
  • Uso de teléfonos inteligentes como sensores permanentes de ubicación y video.
  • Referencias directas a la implementación del sistema en Buenos Aires.
  • Advertencias internas sobre los posibles conflictos legales por privacidad.

Reporty modificó su nombre en 2018, en paralelo con la reactivación del caso judicial contra Epstein en Estados Unidos. Parte de la documentación sobre sus inversiones y proyectos salió a la luz gracias al trabajo de la periodista Julie K. Brown, del diario Miami Herald, quien impulsó nuevas pesquisas y logró acceder a expedientes que llevaban años archivados.

“Lo que muestran los archivos es la intención de implementar sistemas de observación e inteligencia que, en aquel momento, generaban una fuerte discusión sobre los límites legales y el derecho a la privacidad”, sostuvo Dolabjian al analizar los documentos.

Los papeles, ahora examinados con más detalle, exponen cómo, bajo la promesa de mejorar la seguridad urbana, se planificaron esquemas tecnológicos con capacidad de vigilancia masiva en un contexto en el que la regulación sobre reconocimiento facial, geolocalización y tratamiento de datos personales todavía estaba en desarrollo a nivel internacional. El caso vuelve a poner en el centro del debate el equilibrio entre seguridad, negocios tecnológicos y derechos ciudadanos.

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