El presidente de Estados Unidos dispuso la liberación de documentos, imágenes y videos oficiales vinculados a UAP, con el objetivo de poner fin a décadas de confidencialidad.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que ordenó la desclasificación total de los archivos gubernamentales relacionados con extraterrestres y Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés). La decisión alcanza a documentación que permanecía bajo reserva por motivos de seguridad nacional y compromete a organismos clave del sistema de inteligencia y defensa.
“Es hora de que el pueblo estadounidense y el mundo entero sepan la verdad”, afirmó el mandatario al anunciar la medida. La orden ejecutiva obliga a agencias como la CIA, el Pentágono y la NASA a liberar documentos, fotografías y videos captados por pilotos militares que hasta ahora se encontraban clasificados.
La iniciativa busca terminar con lo que Trump calificó como “décadas de secretismo innecesario” y responde a una demanda social que, según se indicó, creció de manera sostenida en los últimos años.
Alcance de la desclasificación y antecedentes oficiales
Durante décadas, el gobierno estadounidense mantuvo una postura ambigua respecto a los objetos voladores no identificados. Según lo informado, la liberación de archivos no será parcial y abarcará informes técnicos sobre incursiones de objetos con capacidades de vuelo que, de acuerdo con los registros, presentan aceleraciones instantáneas y cambios de dirección que desafían las leyes de la física conocidas.
El anuncio marca un punto de inflexión respecto de la información que el Estado estuvo dispuesto a compartir hasta el momento. La decisión presidencial se produce en un contexto en el que Trump cuestionó públicamente a las estructuras de la comunidad de inteligencia, a las que acusó de ocultar información relevante.
En ese marco, la apertura de los archivos busca forzar a las agencias a exponer material que hasta ahora permanecía bajo estrictos niveles de confidencialidad, en una política que el propio mandatario definió como un avance hacia la “transparencia total”.
Seguridad nacional, tecnología y reacción internacional
Uno de los aspectos centrales de la desclasificación está vinculado a los encuentros reportados por pilotos de la Marina y la Fuerza Aérea con estos fenómenos. Se espera que la publicación incluya videos en alta resolución y datos de radar correspondientes a casos que hasta ahora solo se conocían por filtraciones o testimonios parciales.
La información podría reabrir el debate sobre si estos objetos corresponden a desarrollos tecnológicos de potencias extranjeras, como Rusia o China, o si existe evidencia de inteligencia no humana. El Pentágono reconoció en informes recientes que existen cientos de casos sin explicación.
En paralelo, el Departamento de Defensa creó la Oficina de Resolución de Anomalías en Todos los Dominios, que recopiló y analizó reportes de este tipo. No obstante, la orden de Trump va más allá de lo expuesto hasta ahora en audiencias del Congreso.
Según se indicó, la publicación masiva de documentos podría incluir información sobre materiales físicos o restos tecnológicos recuperados en incidentes de décadas anteriores. El proceso de digitalización y liberación quedará a cargo de los Archivos Nacionales y podría extenderse por meses debido a la protección de identidades y métodos de inteligencia.

