Impacto y secuelas tras la explosión en la Escuela de Gendarmería

Explosión en la Escuela de Gendarmería: imágenes del daño y los heridos

Daños en una oficina tras la explosión de un paquete bomba en la Escuela de Gendarmería

NewsITe

La explosión de un paquete bomba en la Escuela Superior de Gendarmería, en la Ciudad de Buenos Aires, volvió a encender las alarmas en torno a la seguridad en instituciones vinculadas a las fuerzas federales. El incidente, ocurrido en una oficina del piso 11 del establecimiento, dejó al menos tres heridos y una persona asistida, además de importantes daños materiales en el lugar donde se encontraba el artefacto.

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De acuerdo con información a la que tuvo acceso Noticias Argentinas, el dispositivo explosivo se hallaba desde hacía aproximadamente cuatro meses en la Escuela Superior de Gendarmería. El paquete había sido remitido al ex Comandante Mayor Diego Gasparutti, quien figura como destinatario del envío y resultó con visibles secuelas físicas tras la detonación.

Las imágenes a las que accedió la agencia muestran en Gasparutti hematomas en el torso, en la zona abdominal y en la cara interna de uno de sus brazos, compatibles con el impacto de la onda expansiva y restos del material utilizado en el artefacto. Fuentes consultadas indican que, pese a las lesiones, su estado sería estable, aunque se evalúa la evolución de los traumatismos.

El artefacto se encontraba guardado en un despacho del piso once, presuntamente bajo resguardo, mientras se aguardaba una definición sobre su manipulación o eventual peritaje. Sin embargo, por motivos que aún se investigan, el contenido del paquete detonó dentro de la oficina, generando un fuerte estallido que fue percibido en otros sectores del edificio.

Una oficina destruida y un artefacto bajo la lupa

Tras la explosión, el despacho donde se encontraba el paquete quedó seriamente afectado. Documentación, carpetas y papeles fueron despedidos por el aire y quedaron esparcidos entre restos del explosivo. Según describen testigos, la escena se completaba con una intensa nube de polvo gris que cubría muebles, paredes y el piso, producto de la detonación y del material de la caja.

En una de las últimas imágenes registradas se observa parte de la caja que contenía el dispositivo. La base presenta manchas negras y restos de papel madre, evidencia del impacto térmico y mecánico de la explosión. Dentro de lo que quedó del recipiente sólo se distingue el detonador, un dato clave para las pericias que deberán determinar el tipo de carga utilizada y el nivel de planificación detrás del ataque.

  • El paquete habría llegado al edificio aproximadamente cuatro meses antes del estallido.
  • El destinatario fue el ex Comandante Mayor Diego Gasparutti, quien sufrió lesiones visibles.
  • La detonación se produjo en una oficina del piso 11 de la Escuela Superior de Gendarmería.
  • Se registraron tres heridos y otra persona debió ser asistida en el lugar.

Autoridades de seguridad y equipos de peritaje trabajan para determinar el origen del paquete, la composición del explosivo y si se trató de un ataque dirigido o de una amenaza más amplia contra dependencias de la fuerza.

La investigación, que ahora se encuentra en manos de la Justicia federal y de especialistas en explosivos, intentará reconstruir el recorrido del paquete, establecer responsabilidades y determinar si existen antecedentes de amenazas similares. Mientras tanto, el caso reabre el debate sobre los protocolos de recepción y control de envíos en edificios oficiales y dependencias vinculadas a las fuerzas de seguridad nacionales.

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