Pagano marca diferencias con la reforma laboral del Gobierno

NewsITe
La diputada nacional de Coherencia, Marcela Pagano, volvió a tomar distancia del proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. Si bien reiteró que está a favor de actualizar la normativa del trabajo en la Argentina, remarcó que no comparte el enfoque elegido por el oficialismo: “Yo quería reformar, pero no así”, señaló en diálogo con allegados, según pudo saber Noticias Argentinas.
Pagano recordó que presentó su propia iniciativa de reforma laboral, que no fue considerada por el Gobierno en el marco del debate político y legislativo. De esta manera, la legisladora buscó diferenciarse de la propuesta oficial, a la que le atribuye riesgos concretos sobre derechos ya adquiridos y sobre el equilibrio de fuerzas entre trabajadores, empresas y Estado.
Uno de los puntos que generó mayor preocupación en la diputada es la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, incluido en el paquete de cambios propuesto por el Poder Ejecutivo. Desde su perspectiva, esa modificación no solo impacta en las condiciones de trabajo de los comunicadores, sino que también puede tener consecuencias sobre la libertad de expresión en el país.
Alerta por la libertad de expresión y su historia personal
“De ninguna manera voy a ir contra la libertad de expresión”, afirmó Pagano, al advertir que la supresión de la normativa específica para periodistas podría dejar más expuestos a profesionales y medios frente a presiones económicas y políticas. La diputada subrayó que el tema la “toca en lo personal”, dado su reciente pasado como periodista en distintos medios de comunicación.
En ese sentido, recordó que cuando su trabajo profesional “incomodó” al poder político, terminó siendo desplazada de espacios vinculados al oficialismo. Ese antecedente la llevó a reforzar su postura crítica ante cualquier reforma que, según interpreta, pueda implicar un debilitamiento de las garantías para quienes ejercen el periodismo.
Pagano también cuestionó el relato de “modernización” con el que el Gobierno busca justificar el paquete de cambios. “Esto no es modernización. ¿O acaso modernizar es debilitar al que ya está débil?”, se preguntó, en alusión a la situación de los trabajadores en un contexto económico marcado por la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre laboral.
Debate abierto sobre la reforma laboral
El pronunciamiento de la diputada de Coherencia se suma al intenso debate que la reforma laboral genera en el Congreso y en distintos sectores sociales. Mientras el oficialismo sostiene que los cambios son necesarios para fomentar la contratación, reducir la litigiosidad y atraer inversiones, voces críticas advierten que el eje de la reestructuración recae principalmente sobre la reducción de derechos y la flexibilización de las condiciones de empleo.
Organizaciones sindicales, entidades profesionales y especialistas en derecho laboral siguen de cerca la discusión, especialmente en lo relacionado con regímenes especiales como el del periodismo. En ese marco, la postura de Pagano busca ubicarse en un punto intermedio: a favor de una actualización del marco laboral, pero con límites claros para no afectar la libertad de expresión ni la protección de los trabajadores más vulnerables.
“Yo quería reformar, pero no así. De ninguna manera voy a ir contra la libertad de expresión”, sostuvo la diputada Marcela Pagano, al marcar sus diferencias con la reforma laboral impulsada por el Gobierno.
Con el proyecto oficial aún en debate, la tensión entre la necesidad de modernizar la legislación y la defensa de derechos históricos promete seguir ocupando un lugar central en la agenda política y parlamentaria de las próximas semanas.

