La CNV habilita el blanqueo de ahorros informales hacia inversiones

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La Comisión Nacional de Valores (CNV) aprobó una modificación normativa que facilita el ingreso de los llamados “dólares del colchón” al mercado de capitales, en sintonía con los incentivos previstos en la Ley de Inocencia Fiscal. La medida apunta a que los ahorristas que regularicen tenencias en moneda extranjera puedan canalizarlas hacia instrumentos financieros formales y, de ese modo, ampliar la liquidez del sistema.
Según la Resolución General 1108, las personas inscriptas en el Régimen de Declaración Jurada Simplificada para el Impuesto a las Ganancias podrán depositar en el circuito financiero los dólares que mantenían por fuera del sistema y utilizarlos tanto en operaciones del mercado de capitales como a través de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAVs) registrados ante la CNV.
El objetivo oficial es que esos fondos no permanezcan inmovilizados, sino que se canalicen hacia inversiones que dinamicen la economía real. En línea con esta visión, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que se busca impulsar el desarrollo de fondos que financien a pequeñas y medianas empresas, proyectos de infraestructura y el consumo, entre otros destinos productivos.
Cómo podrán operar quienes blanqueen sus dólares
La nueva reglamentación detalla los movimientos que se permitirán una vez que los dólares sean ingresados al sistema. Entre las principales operatorias habilitadas se encuentran depósitos en efectivo, transferencias de valores negociables y la movilidad de activos virtuales bajo determinados parámetros de control y transparencia fiscal.
- Realizar depósitos en efectivo en cuentas bancarias de Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs), de agentes colocadores de fondos comunes de inversión (FCI) y de PSAVs.
- Transferir valores negociables desde y hacia subcuentas comitentes abiertas a nombre del contribuyente —o en cotitularidad— en ALyCs o agentes vinculados a FCI.
- Transferir activos virtuales desde y hacia cuentas en PSAVs inscriptos en la CNV, bajo la titularidad o cotitularidad del contribuyente.
La CNV precisó que las cuentas receptoras no podrán estar radicadas en jurisdicciones consideradas no cooperantes en materia de transparencia fiscal, según el Decreto 862/2019, ni en países catalogados como de alto riesgo por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). De este modo, el organismo busca incentivar el ingreso de capitales, pero con controles que cumplan los estándares internacionales antilavado.
“El ingreso de fondos y activos al sistema financiero argentino es fundamental para el crecimiento del mercado de capitales”, remarcó el director de la CNV, Roberto Silva, mientras que Caputo subrayó que el mercado de capitales “será una fuente de canalización del ahorro hacia la inversión en la economía real”.
Qué establece la Ley de Inocencia Fiscal
La reciente Ley de Inocencia Fiscal, aprobada por el Congreso hacia fines de 2025, fue el marco que habilitó esta flexibilización reglamentaria. La norma apunta a promover el blanqueo de dólares comprados en el mercado informal y, al mismo tiempo, a reformar el esquema de fiscalización tributaria vigente.
La ley introduce cambios en el Régimen Penal Tributario (Ley 24.769), en la Ley de Procedimientos Fiscales (11.683) y en el Código Civil y Comercial de la Nación. Además, crea un Régimen de Declaración Jurada Simplificada y un “Régimen simplificado de Ganancias” que, según el Gobierno, otorga a los contribuyentes que adhieran una suerte de blindaje permanente frente a futuras revisiones sobre la evolución de su patrimonio.
Podrán incorporarse al régimen quienes tengan un patrimonio de hasta $10.000 millones. Para esos contribuyentes se elimina la obligación de informar variaciones patrimoniales y se relajan los controles sobre los consumos. Desde la CNV se argumenta que la norma intenta dejar atrás un modelo centrado en la presunción de evasión y reemplazarlo por un esquema que parte de la buena fe del contribuyente, en un contexto atravesado por años de restricciones cambiarias, alta inflación y elevada informalidad.
Con este cambio regulatorio, el Gobierno busca que los dólares guardados fuera del sistema se conviertan en ahorro productivo, movilizando recursos hacia empresas y proyectos que impulsen el crecimiento económico sostenido, al tiempo que se amplía y profundiza el mercado de capitales argentino.

