El Fondo Monetario se pronuncia en la previa del debate en Diputados

NewsITe
En la antesala de la discusión de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, el Fondo Monetario Internacional (FMI) expresó su apoyo a los cambios propuestos por el Gobierno argentino, aunque advirtió sobre los “costos de la transición” que podrían registrarse en la economía real mientras se implementan las nuevas normas y se avanza en la apertura comercial.
La vocera del organismo, Julie Kozack, sostuvo en una conferencia de prensa que las modificaciones en el mercado de trabajo van en la dirección de reducir la informalidad y favorecer la creación de empleo formal. Según planteó, los esfuerzos para profundizar las reformas estructurales “continúan” y forman parte de los compromisos asumidos por la Argentina en el marco del programa vigente con el Fondo.
En ese sentido, Kozack remarcó que el organismo “da la bienvenida” a las medidas orientadas a flexibilizar el mercado laboral y a los pasos tendientes a abrir la economía al comercio internacional y atraer inversiones. También valoró los recientes acuerdos comerciales alcanzados con Estados Unidos y los avances del Mercosur con la Unión Europea, que aún requieren la ratificación del Congreso argentino.
Advertencias por los costos y silencios sobre el Indec
Pese al respaldo general a las reformas, la vocera del FMI señaló que será clave que el Gobierno logre “mitigar adecuadamente los costos de transición” asociados a estos cambios, en particular los que puedan impactar sobre la actividad, el empleo y sectores expuestos a la competencia externa. El organismo no detalló qué herramientas considera más adecuadas, pero insistió en la necesidad de políticas que sostengan la estabilidad social durante el proceso.
Kozack evitó pronunciarse sobre la reciente controversia en torno a la suspensión de la actualización del índice de inflación y la posterior renuncia de Marco Lavagna a la conducción del Indec. Recordó que las conversaciones técnicas sobre la revisión de metas continúan abiertas y que todavía no hay una fecha estimada para el próximo desembolso, que se calcula en unos USD 1.000 millones.
Respecto del frente fiscal y previsional, el acuerdo con el FMI prevé reformas tributarias y del sistema jubilatorio. La primera fue postergada por el oficialismo, mientras que la discusión de una nueva ley previsional se proyecta para finales de este año. Estos puntos seguirán bajo la lupa del organismo en las próximas revisiones del programa.
Datos, transparencia y próximos pasos del programa
En relación con la calidad de las estadísticas oficiales, el Fondo subrayó que mantiene un “compromiso profundo” con las autoridades argentinas para resguardar la exactitud, transparencia e imparcialidad de los datos. Kozack sostuvo que contar con información “oportuna, creíble y de alta calidad” es esencial para el diseño de políticas públicas sólidas y para preservar la confianza de la sociedad y de los mercados.
El FMI no aclaró si la suspensión del nuevo índice de precios al consumidor fue una decisión unilateral del Gobierno o si contó con el visto bueno del staff técnico. De todos modos, ambas partes coinciden en que la consistencia y confiabilidad de las estadísticas será un punto central en las próximas etapas del programa.
Mientras tanto, el oficialismo se prepara para el tramo decisivo del debate legislativo sobre la reforma laboral, uno de los ejes más sensibles de la agenda económica. El pronunciamiento del Fondo, de apoyo con matices y advertencias, suma presión sobre un Congreso que deberá ponderar el equilibrio entre las promesas de mayor empleo formal y los eventuales costos sociales de la transición.

