Van Morrison vuelve al blues con un disco doble de lujo

Van Morrison celebra sus 80 años con un viaje al corazón del blues

Van Morrison presenta su nuevo álbum de blues

NewsITe

El legendario cantante y compositor norirlandés Van Morrison, a sus 80 años, inicia el año con el lanzamiento de Somebody Tried to Sell Me a Bridge, un ambicioso álbum de 20 canciones en el que regresa de lleno al blues, el género que lo acompañó desde sus primeros pasos y que se mantuvo como una constante a lo largo de su extensa carrera.

El nuevo trabajo, que supera la hora y media de duración, funciona como una auténtica declaración de principios. Tras décadas en las que incursionó con naturalidad en el jazz, el folk, el R&B, el country y el pop, Morrison decide volver al punto de partida y sumergirse en las raíces del blues con un enfoque maduro, personal y sin concesiones.

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Para esta propuesta, el músico no solo revisita clásicos del género, sino que también convoca a figuras históricas como Taj Mahal, Elvin Bishop y Buddy Guy. Estos invitados aportan guitarras filosas, armónicas profundas y voces cargadas de historia, que dialogan con la interpretación inconfundible de Morrison y le dan al álbum un carácter casi documental sobre la tradición del blues.

Un recorrido por la historia del blues

El disco alterna composiciones originales con versiones de autores fundamentales. La apertura del álbum incluye dos temas de Eddie “Cleanhead” Vinson, Kidney Stew Blues y King for a Day Blues, ambos con un clima de big band que remite a las grandes orquestas de mediados del siglo pasado.

A lo largo del repertorio, Morrison recupera canciones asociadas a Sonny Terry y Brownie McGhee, y ofrece una potente versión de Rock Me Baby, popularizada por B.B. King, con un encendido solo de guitarra a cargo de Buddy Guy que se destaca como uno de los grandes momentos del disco.

Entre las relecturas más sorpresivas se encuentra Ain’t That a Shame, de Fats Domino, transformada aquí en una balada de tempo lento, con coros femeninos de inspiración gospel y una de las interpretaciones vocales más emotivas del álbum. El resultado es una pieza cargada de melancolía y espiritualidad.

Clásicos resignificados y composiciones propias

La influencia de John Lee Hooker aparece en una nueva versión de Deep Blue Sea, donde Morrison acelera el pulso original, suma armónica y se acerca a un estilo más próximo al boogie. El viaje por la tradición del blues también incluye una escala en Leadbelly, con On a Monday, y en Blind Blake, cuya Delia’s Gone aporta un tono más ligero y desenfadado dentro del conjunto.

  • Versiones de referencia: Vinson, Fats Domino, B.B. King, Leadbelly y Blind Blake.
  • Invitados de lujo: Taj Mahal, Elvin Bishop y Buddy Guy enriquecen el sonido general.
  • Equilibrio: combinación de clásicos del blues y composiciones originales de Morrison.

En cuanto a los temas propios, Monte Carlo Blues se apoya en un shuffle texano de ritmo sostenido y un piano protagónico, mientras que Loving Memories confirma que, pese al paso del tiempo, Morrison conserva una intensidad vocal que sigue siendo su marca registrada. La canción que da título al disco introduce además una nota política y crítica, que contrasta con el tono mayormente reverencial del resto del álbum.

Con Somebody Tried to Sell Me a Bridge, Van Morrison reafirma que, a ocho décadas de vida, conserva intacta la pasión por el blues y la capacidad de reinterpretar la tradición sin caer en la nostalgia vacía.

Este nuevo trabajo se suma a la prolífica producción reciente del artista y lo muestra en plena forma creativa. Entre homenajes, relecturas y composiciones originales, Morrison ofrece un disco que funciona tanto como puerta de entrada para nuevos oyentes como material de culto para los seguidores del blues y de su propia trayectoria.

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