Más de 80 figuras del cine reclaman a la Berlinale por Gaza

NewsITe
Más de 80 artistas y profesionales del cine de distintos países impulsaron una carta abierta dirigida al Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale), en la que exigen a la organización que condene de manera explícita la ofensiva israelí en Gaza y se pronuncie a favor de los derechos del pueblo palestino. El texto también cuestiona con dureza las recientes declaraciones del cineasta alemán Wim Wenders, designado presidente del jurado de la edición 2026, quien afirmó que “hacer cine es lo opuesto a la política”.
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Según reveló la revista especializada Variety, entre las firmas se encuentran nombres de peso como Javier Bardem, Tilda Swinton, Angeliki Papoulia, Saleh Bakri y Tatiana Maslany, junto con numerosos directores, guionistas y productores vinculados históricamente a la Berlinale. Todos ellos aseguran escribir en calidad de participantes presentes y pasados del festival, y demandan que la institución “se niegue a ser cómplice” de la violencia contra los palestinos.
La carta denuncia lo que define como un clima de “censura a los artistas” por parte de la Berlinale, festival financiado por el Estado alemán. Los firmantes sostienen que el evento ha vigilado las expresiones públicas de los cineastas y colaborado con la policía en investigaciones contra quienes se manifestaron en defensa de la causa palestina. En ese marco, recuerdan que en la edición pasada un realizador que habló en favor de la vida y la libertad de los palestinos habría sido reprendido por la dirección y posteriormente investigado por las autoridades.
Críticas a Wim Wenders y reclamo por la libertad de expresión
Uno de los ejes del texto es el rechazo a la postura de Wim Wenders de separar al cine de la política. Para los firmantes, ambas dimensiones son inseparables, especialmente cuando se trata de violaciones graves a los derechos humanos. La declaración subraya que resulta preocupante que la Berlinale, con apoyo estatal, acompañe lo que especialistas de la ONU describen como el uso de legislación restrictiva para limitar la defensa de los derechos de los palestinos y acallar voces en los ámbitos académico y artístico.
Entre las voces críticas también figura la escritora india Arundhati Roy, quien calificó de “inadmisibles” las declaraciones de Wenders. El documento se hace eco de esas objeciones y enlaza la situación con denuncias recientes sobre el uso de armamento prohibido internacionalmente en Gaza y el suministro de armas por parte de Alemania a Israel. En la misma línea, se cita al artista chino Ai Weiwei, que comparó la política actual alemana con actitudes de la década de 1930.
Boicot cultural y demandas concretas a la Berlinale
La carta sitúa este reclamo en un contexto más amplio dentro de la comunidad cinematográfica global. Señala que varios festivales, como el Festival Internacional de Documentales de Ámsterdam (IDFA), el BlackStar Film Festival en Estados Unidos y el Festival de Cine de Gante en Bélgica, ya expresaron su respaldo al boicot cultural contra el apartheid israelí. Además, recuerda que más de 5.000 trabajadores y trabajadoras del cine anunciaron su decisión de no colaborar con instituciones israelíes consideradas cómplices de políticas de ocupación y violencia.
- Exigir a la Berlinale que reconozca el derecho del pueblo palestino a la vida, la dignidad y la libertad.
- Reclamar una condena explícita al presunto genocidio y a los crímenes de guerra denunciados en Gaza.
- Garantizar la defensa del derecho a la libertad de expresión de artistas y cineastas dentro del festival.
- Evitar toda forma de persecución o estigmatización de voces críticas con la política israelí.
“Nos consterna el silencio institucional de la Berlinale sobre el genocidio palestino y su falta de voluntad para defender la libertad de expresión de los cineastas”, advirtió el Instituto de Cine Palestino, citado en la carta.
Los firmantes recuerdan que el festival ya se ha pronunciado en otras oportunidades frente a violaciones de derechos humanos en países como Irán y Ucrania. Por eso, reclaman que mantenga ese estándar y adopte una posición clara ante la situación en Gaza, rompiendo su silencio y comprometiéndose a proteger el debate y la participación política dentro del ámbito cultural.

