FATE, de sponsor de River y Boca al cierre de su histórica planta

Del pecho de River y Boca al adiós de una marca emblemática

Archivo: camiseta de River y Boca con publicidad de FATE

NewsITe

El cierre definitivo de la planta de FATE en Virreyes, en el partido bonaerense de San Fernando, no solo significa la pérdida de 920 puestos de trabajo: también cierra un capítulo central de la historia del marketing deportivo argentino. La firma, acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas, fue protagonista de un hito irrepetible en los años ‘80: logró que su logo conviviera en el pecho de las camisetas de River Plate y Boca Juniors al mismo tiempo.

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Entre 1985 y 1989, la empresa selló acuerdos de sponsoreo con los dos gigantes del fútbol argentino por montos que hoy resultan casi simbólicos. Según reconstruyó la Agencia Noticias Argentinas, los contratos anuales se ubicaban entre 300.000 y 400.000 dólares para cada club, convertidos entonces al austral, en plena vigencia del Plan Austral. Una cifra que contrasta de lleno con los valores actuales, donde los principales patrocinantes llegan a desembolsar más de 10 millones de dólares por año.

En ese período, FATE quedó asociada para siempre a una época dorada del fútbol local. Su marca se hizo visible en el River multicampeón de mitad de los ‘80, que conquistó la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental en 1986, y también en un Boca que por entonces buscaba recuperar protagonismo deportivo tras años complejos en lo institucional y lo económico.

Del taller de impermeables al gigante del neumático

La historia de FATE comenzó en 1940, cuando Leiser Madanes fundó en el barrio porteño de Saavedra un pequeño taller dedicado a la fabricación de telas engomadas e impermeables. Con el correr de las décadas, la compañía diversificó su producción, ingresó de lleno en el negocio de los neumáticos y se convirtió en un actor clave de la industria nacional.

En 1969 produjo el primer neumático radial fabricado en el país y, con el tiempo, se transformó en proveedora de grandes marcas internacionales como Michelin y Continental. La planta de San Fernando llegó a tener capacidad para producir unos 5 millones de neumáticos al año, posicionando a la compañía como uno de los principales jugadores del sector en la Argentina.

Impacto del cambio de modelo económico y la apertura de importaciones

El presente, sin embargo, es muy distinto a aquel auge industrial y publicitario. La empresa denunció en los últimos años una caída sostenida de las ventas y una creciente pérdida de competitividad frente al avance de los neumáticos importados. La apertura comercial, profundizada bajo la gestión de Javier Milei, terminó de golpear una estructura que ya venía tensionada por los costos internos y la merma del consumo.

Frente a ese escenario, la conducción de FATE resolvió bajar definitivamente la persiana de la planta de Virreyes este 18 de febrero. El cierre deja sin empleo a casi un millar de familias, un impacto que ya genera fuertes repercusiones sociales y políticas en la zona norte del conurbano bonaerense, donde la fábrica era un polo histórico de trabajo y desarrollo.

  • 920 trabajadores despedidos tras el cierre de la planta de Virreyes.
  • Contratos de sponsoreo en los ‘80 de hasta 400.000 dólares por club.
  • Capacidad instalada de 5 millones de neumáticos anuales en su mejor momento.

La misma marca que vistió a River campeón de América y del Mundo en 1986 hoy es noticia por el apagón definitivo de sus máquinas en San Fernando.

La “insignificante” suma que FATE pagó en su momento para aparecer en las camisetas de River y Boca se resignifica a la luz del presente: aquellos acuerdos, modestos para los estándares actuales, fueron parte de una estrategia que catapultó a la firma a la gloria deportiva. Hoy, en cambio, el nombre de la compañía vuelve a los titulares por los motivos más duros: el retroceso de la industria nacional y un nuevo golpe al empleo en la Argentina.

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