Intento de robo y persecución en General San Martín

NewsITe
Un capitán de la Policía Bonaerense abatió a un presunto motochorro durante un intento de robo ocurrido en la localidad de Billinghurst, partido de General San Martín, en el noroeste del Gran Buenos Aires. El hecho se registró cuando el efectivo se desplazaba hacia su domicilio y advirtió que era seguido por una motocicleta con dos ocupantes.
De acuerdo con las primeras informaciones, los sospechosos habrían intentado interceptarlo con fines de robo. En ese contexto, el oficial se identificó, dio la voz de alto y efectuó al menos un disparo con su arma reglamentaria contra uno de los atacantes. El impacto resultó mortal y el acompañante de la moto murió en el lugar, mientras que el conductor logró escapar del lugar y es intensamente buscado.
El capitán, cuya identidad se mantiene bajo reserva por disposición judicial y para preservar el avance de la investigación, se encontraba de civil al momento del episodio. Fuentes policiales indicaron que el funcionario reaccionó ante una situación que consideró de inminente peligro, tanto para su integridad física como para la de terceros que circulaban por la zona.
Tras el hecho, intervino personal policial de la jurisdicción y se dio aviso a la fiscalía de turno del Departamento Judicial de San Martín. En el lugar se realizaron peritajes balísticos y el secuestro del arma reglamentaria del efectivo, medida habitual en este tipo de causas, a fin de esclarecer las circunstancias en las que se produjo el disparo fatal.
Intervención judicial y situación procesal del oficial
El fiscal a cargo del caso dispuso en primera instancia la aprehensión del capitán para recibirle declaración y ordenar distintas medidas de prueba. No obstante, tras las primeras actuaciones y sin tomar una definición de fondo sobre su responsabilidad penal, resolvió otorgarle la libertad mientras continúa la investigación.
En este tipo de hechos, la Justicia suele analizar si el accionar del efectivo se encuadra dentro de una legítima defensa, un exceso en la misma o un uso desproporcionado de la fuerza. Para ello se toman testimonios de testigos, se revisan cámaras de seguridad de la zona, se realizan pericias sobre la trayectoria de los disparos y se indaga si los presuntos motochorros estaban armados o cometían otros ilícitos previos.
El caso se enmarca en una problemática recurrente en el conurbano bonaerense, donde los robos bajo la modalidad de motochorros generan preocupación vecinal y frecuentes operativos policiales. La pesquisa buscará determinar con precisión cómo fue el abordaje de los sospechosos, la distancia desde la que se efectuó el disparo y si existieron alternativas de respuesta menos letales por parte del capitán.
Fuentes judiciales remarcaron que la liberación del efectivo «no implica, en esta instancia, un sobreseimiento ni un cierre de la causa», sino que la investigación continuará hasta esclarecer todas las circunstancias del hecho.
Mientras tanto, se aguarda por la identificación completa del fallecido y el avance en la búsqueda del segundo involucrado, quien se dio a la fuga tras el episodio. La causa fue caratulada, en principio, como «homicidio en ocasión de robo», sujeta a posibles modificaciones según lo que surja de las próximas diligencias.

