
Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street volvieron a operar en terreno negativo y profundizaron la tendencia bajista, con retrocesos de hasta 2,7% en una jornada marcada por la cautela de los inversores. Los ADR de compañías locales extendieron así la corrección iniciada en ruedas anteriores.
Las mayores caídas se observaron en papeles vinculados al sector financiero y energético, que concentraron el volumen de operaciones. El desempeño negativo respondió a un contexto de mayor aversión al riesgo, en el que los mercados internacionales mostraron movimientos selectivos y los activos argentinos volvieron a quedar bajo presión.
En ese marco, los inversores ajustaron posiciones ante la falta de señales claras sobre el frente macroeconómico local y la evolución de variables clave como el tipo de cambio, la inflación y el nivel de reservas. La dinámica externa, con tasas de interés elevadas en Estados Unidos, también condicionó el flujo hacia activos emergentes.
La baja en Wall Street se dio en paralelo a un desempeño dispar en la plaza local, donde el mercado siguió de cerca el comportamiento de los bonos soberanos y el riesgo país. La volatilidad se mantiene como un rasgo dominante del escenario financiero, con movimientos diarios sensibles a factores políticos y económicos.
De este modo, las acciones argentinas continúan exhibiendo fragilidad en los mercados internacionales, en un contexto donde el humor inversor permanece atento a cualquier novedad que pueda modificar las expectativas de corto y mediano plazo.

