San Lorenzo, entre la irregularidad y una alarmante falta de gol

NewsITe
San Lorenzo atraviesa un inicio de 2026 marcado por la irregularidad y una estadística que enciende todas las alarmas en Boedo: en 10 de los 24 partidos dirigidos por Damián Ayude, el equipo no pudo convertir goles. El dato no solo grafica la actualidad futbolística, sino que expone de lleno el principal déficit del ciclo.
El presente azulgrana quedó aún más expuesto tras la dura caída en el clásico frente a Huracán, resultado que golpeó en lo anímico y profundizó las dudas respecto del funcionamiento ofensivo. Con ese antecedente reciente, el Ciclón se prepara para recibir el próximo jueves a Estudiantes de Río Cuarto por la sexta fecha del Torneo Apertura, en un partido que se vive puertas adentro como una oportunidad para reaccionar y reencontrarse con la victoria.
A poco menos de un año de la llegada de Ayude al banco de suplentes, los números muestran un rendimiento cambiante: ocho triunfos, ocho empates y ocho derrotas entre todas las competencias. Un balance que, en apariencia, habla de equilibrio, pero que en el análisis fino desnuda la dificultad del equipo para sostener una idea de juego clara, sobre todo en los últimos metros de la cancha.
El desafío de encontrar gol y consolidar una idea
Desde su arribo, el entrenador intentó diferentes variantes: cambios de sistema táctico, modificaciones de nombres en el ataque y ajustes en la generación de juego desde el mediocampo. Sin embargo, el equipo pocas veces logró mostrar continuidad en su producción ofensiva. Cuando el gol apareció, lo hizo de manera trabajosa y en ráfagas; cuando faltó, condicionó la confianza y el desarrollo del plan de juego.
En Boedo asumen que 2026 será un año clave, con tres frentes competitivos por delante: el Torneo Apertura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina. Para competir con serias aspiraciones, la dirigencia y el cuerpo técnico coinciden en que es indispensable mejorar la eficacia de cara al arco rival, así como la generación de situaciones claras.
- Un registro preocupante: 10 partidos sin convertir sobre 24 dirigidos por Ayude.
- Un balance parejo de resultados (8-8-8) que refleja la irregularidad del ciclo.
- Un calendario exigente con triple competencia a lo largo de la temporada.
En el Ciclón entienden que el principal desafío pasa por resolver el déficit ofensivo para que la idea de Ayude pueda afirmarse y sostenerse en el tiempo.
Con Estudiantes (RC) como próximo examen, San Lorenzo sabe que no tiene demasiado margen para seguir resignando puntos. La respuesta que el equipo brinde en los próximos encuentros será determinante para definir si la actual conducción logra encaminar el rumbo o si la estadística de la falta de gol continúa marcando el pulso de un año que se presenta tan exigente como decisivo.

