Un argentino revela las condiciones extremas en El Helicoide

NewsITe
Gustavo Gabriel Rivara, ciudadano argentino detenido en Venezuela desde 2024 y recientemente liberado, brindó un crudo testimonio sobre su paso por la prisión conocida como El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) en Caracas. Según su relato, allí se encuentran recluidas “personas inocentes, sin proceso judicial” y las condiciones de reclusión son tan severas que, aseguró, se produce “al menos un suicidio por año”.
El caso de Rivara fue catalogado como detención arbitraria por el Gobierno argentino, que también sigue de cerca la situación de otros dos compatriotas que continúan presos en Venezuela: Nahuel Gallo y Germán Giuliani. Ninguno de ellos habría atravesado un proceso judicial transparente ni con las garantías básicas reconocidas por los organismos internacionales de derechos humanos.
En diálogo con Radio Rivadavia, Rivara describió a El Helicoide como un edificio “sucio y decrépito”, donde el descanso se vuelve imposible. “No te permiten dormir correctamente, porque pasan lista y te despiertan muy temprano, te mantienen todo el tiempo alerta”, relató. En ese contexto, sostuvo que el deterioro físico y psicológico de los detenidos es constante.
El exdetenido afirmó que entre los presos hay jóvenes de menos de 27 años, incluso youtubers, encarcelados por el solo hecho de ser considerados una amenaza por el régimen venezolano. “Hay chicos que no hicieron absolutamente nada y están presos solo porque el régimen les teme, y te desaparecen solo porque tenés dinero y pretenden chantajearte”, señaló, al denunciar el uso de la privación de la libertad como herramienta de presión política y económica.
Detenciones sin cargos y uso de extranjeros como moneda de cambio
Rivara aseguró que fue detenido “solo por ser argentino” y recordó que su arresto se produjo en una estación de autobuses, cuando estaba de regreso hacia Colombia. “Había ingresado hacía 18 días al país, solamente tenía dos semanas, un poquito más. Me dirigía nuevamente a Colombia y fui interceptado en una estación de autobuses”, explicó. Afirmó que en aquel momento el Gobierno encabezado por Nicolás Maduro —hoy detenido en Estados Unidos—, y actualmente en manos de Delcy Rodríguez, “no precisa razones para detener a la gente”.
De acuerdo con su testimonio, todos los extranjeros detenidos por la policía son trasladados al SEBIN y, a partir de allí, pasan a ser fichas de negociación. “Todos los extranjeros que agarra la policía son presentados al SEBIN y luego son utilizados como moneda de cambio a modo de chantaje hacia otros países y otros gobiernos. Utilizan a los extranjeros para mover su chantaje”, denunció.
Miedo extendido y oposición acallada en Venezuela
Rivara viajó a Caracas con la intención de presenciar la asunción presidencial de Edmundo González, figura opositora que había generado expectativas de cambio en parte de la sociedad venezolana. Sin embargo, al arribar al país se encontró con un escenario completamente distinto al que esperaba: opositores detenidos, exiliados o en la clandestinidad y un clima generalizado de temor.
- Relató que las calles de Caracas lucían vacías, con muy poca circulación de personas.
- Sostuvo que la población se mantiene en sus casas por miedo a controles y detenciones arbitrarias.
- Mencionó que la voz de la oposición se encuentra fuertemente restringida, ya sea por encarcelamientos o exilio.
“Todos los opositores estaban detenidos o exiliados y no había absolutamente nadie en la calle, porque toda la gente está con miedo”, resumió Rivara al describir el clima político que encontró en Venezuela.
El testimonio de Rivara se suma a los informes de organizaciones internacionales que han denunciado reiteradamente la falta de garantías judiciales, las detenciones arbitrarias y las condiciones infrahumanas en centros como El Helicoide. Su relato vuelve a colocar en el centro del debate la situación de los presos políticos y de los ciudadanos extranjeros que aún permanecen privados de su libertad en Venezuela.

