Argentina cae al puesto 104 en el índice global de corrupción

La percepción de la corrupción empeora en el segundo año de Milei

Sede de un organismo público en Buenos Aires, símbolo de la lucha contra la corrupción

NewsITe

Argentina retrocedió en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025 elaborado por Transparencia Internacional, al pasar del puesto 99 al 104 sobre un total de 182 países evaluados. El informe corresponde al segundo año de mandato del presidente Javier Milei y refleja un empeoramiento en la forma en que expertos y empresarios perciben la corrupción en el sector público nacional.

De acuerdo con el estudio, el país obtuvo una calificación de 36 puntos sobre 100, un punto menos que en 2024. Este puntaje confirma una tendencia descendente que se registra desde 2019 y coloca a la Argentina en un grupo de naciones con serios problemas de integridad institucional y transparencia en la gestión del Estado.

– Publicidad –

En el ranking 2025, Argentina comparte el puesto 104 con Belice y Ucrania, y queda por detrás de países como Zambia, Lesoto, Gambia y República Dominicana. La pérdida de posiciones no solo impacta en la imagen internacional del país, sino que también puede influir en la confianza de inversores, organismos multilaterales y ciudadanos respecto del funcionamiento de las instituciones públicas.

El Índice de Percepción de la Corrupción es considerado la principal referencia global en la materia. Se construye a partir de al menos tres fuentes de información por país, seleccionadas entre 13 encuestas y evaluaciones elaboradas por instituciones de alcance internacional, como el Banco Mundial y el Foro Económico Mundial. Estas mediciones recogen la opinión de especialistas y actores del sector privado sobre prácticas como el soborno, la malversación de fondos y el abuso de poder.

Cómo se mide la corrupción y qué revela el informe 2025

Transparencia Internacional define la corrupción como el uso indebido del poder encomendado para obtener beneficios privados. Según el organismo, este fenómeno puede incluir tanto delitos claramente tipificados —sobornos, extorsión, desvío de recursos públicos— como conductas que, aun siendo legales en algunos marcos normativos, resultan éticamente cuestionables, tales como el nepotismo, el clientelismo o el favoritismo en la asignación de cargos y contratos.

  • La puntuación de Argentina en 2025 fue de 36 sobre 100, un punto menos que en 2024.
  • El país se ubica en el puesto 104 de 182, junto a Belice y Ucrania.
  • Más de dos tercios de los países del índice tienen menos de 50 puntos.
  • El promedio global cayó a un nuevo mínimo de 42 puntos.

El informe advierte que la corrupción tiene efectos directos en la calidad de vida de la población. Entre los ejemplos mencionados se destacan hospitales con financiamiento insuficiente, obras de infraestructura clave que no se realizan o se demoran —como defensas contra inundaciones— y un deterioro generalizado de la confianza de los jóvenes en las posibilidades de progreso dentro de sus propios países.

“La corrupción provoca hospitales con financiación insuficiente, defensas contra inundaciones sin construir y arruina las esperanzas y los sueños de los jóvenes”, señala Transparencia Internacional en su reporte 2025.

En este contexto, especialistas en gobernanza remarcan la necesidad de fortalecer los organismos de control, garantizar el acceso a la información pública y promover políticas de transparencia activa. También subrayan el rol de la Justicia, los medios de comunicación y la sociedad civil para investigar, denunciar y visibilizar los casos de corrupción. La evolución de la Argentina en los próximos años estará estrechamente ligada a la capacidad del Estado y de la dirigencia política de avanzar en estas reformas estructurales.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -