Nayib Bukele anunció que la Marina interceptó un buque a más de 700 kilómetros de la costa con droga valuada en 165 millones de dólares y lanzó una irónica chicana a los narcotraficantes.

El gobierno de El Salvador ejecutó lo que definió como el golpe más contundente de su historia contra el narcotráfico. El presidente Nayib Bukele informó que la Marina Nacional incautó 6,6 toneladas de cocaína en aguas del Océano Pacífico, a más de 700 kilómetros de la costa salvadoreña, durante un operativo de gran escala realizado el último domingo.
Según detalló el mandatario en su cuenta oficial de X, la droga decomisada tiene un valor estimado de 165 millones de dólares. “Nuestra Marina Nacional ha realizado la incautación de droga más grande en la historia de El Salvador”, escribió Bukele, al destacar el alcance del procedimiento y el impacto económico que representa para las organizaciones criminales.
De acuerdo con lo informado por Clarín, el cargamento fue localizado a 380 millas náuticas al suroeste de la costa, cuando las fuerzas de seguridad interceptaron el buque de apoyo multipropósito FMS Eagle, de 54 metros de eslora, registrado bajo bandera de Tanzania. En la embarcación viajaban once tripulantes de distintas nacionalidades.
Bukele precisó que la cocaína estaba oculta dentro de tanques de lastre y que la inspección resultó posible gracias a la intervención de buzos de la fuerza militar, quienes confirmaron el ocultamiento del estupefaciente y avanzaron con su incautación. El presidente calificó el procedimiento como “otro fuerte golpe al narcotráfico” y cerró su mensaje con una chicana dirigida a las bandas criminales: “Por cierto, gracias por el nuevo barco”.
En lo que va del año, las autoridades salvadoreñas ya incautaron cargamentos de droga por un valor superior a los 70 millones de dólares en la zona costera del país, según cifras oficiales difundidas por el propio Ejecutivo.
La tripulación detenida y el cruce regional por la política de seguridad
El mandatario informó que la tripulación del buque interceptado estaba integrada por cuatro ciudadanos colombianos, tres nicaragüenses, dos panameños y un ecuatoriano, quienes quedaron a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación sobre el origen y destino del cargamento.
El anuncio del decomiso coincidió con un nuevo cruce político a nivel regional. Ese mismo día, Bukele cuestionó con dureza al ministro de Seguridad de Honduras, Gerson Velásquez, a quien acusó de “defender los derechos humanos de criminales” y advirtió que esa postura podría derivar en miles de muertes. El presidente salvadoreño difundió además un video en el que el funcionario hondureño sostiene que el modelo de seguridad aplicado en El Salvador “no es una receta para replicar exactamente en todos los países”.
Bukele respondió a esas críticas con un mensaje directo en redes sociales. “Escuchar al nuevo ministro de Seguridad de Honduras defender los ‘derechos humanos’ de los criminales es triste, de verdad. Miles de hondureños morirán por culpa de estas personas”, escribió, y agregó que la población hondureña espera que el gobierno de Nasry Asfura, que asumió el pasado 27 de enero, tome medidas concretas en materia de seguridad.
El presidente salvadoreño declaró la “guerra” a las pandillas en marzo de 2022 mediante un régimen de excepción que habilita detenciones masivas sin orden judicial. Esa política recibió fuertes cuestionamientos de organismos internacionales de derechos humanos, entre ellos Amnistía Internacional, aunque Bukele sostiene que permitió una reducción histórica de los niveles de violencia en el país.

