El clima inestable invita a encender la cocina y preparar una receta clásica del país. Cómo hacer tortas fritas tradicionales con grasa y una versión alternativa sin grasa, ideal para acompañar el mate en una jornada gris.

La lluvia volvió a instalarse este domingo en San Nicolás y en muchos hogares se despiertan las ganas de unas ricas tortas fritas. Este clásico de las jornadas frías o húmedas mantiene vigencia generación tras generación y se adapta a distintos gustos y preferencias.
La receta tradicional utiliza grasa vacuna, que aporta sabor y textura crujiente. Sin embargo, también existe una versión sin grasa —con aceite o incluso al horno— que conserva la esencia del plato y resulta más liviana. A continuación, dos opciones para preparar en casa.
Tortas fritas clásicas con grasa
La versión tradicional requiere ingredientes simples y económicos. Para aproximadamente 20 unidades se necesitan:
- 500 gramos de harina 000
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de azúcar (opcional)
- 250 ml de agua tibia
- 2 cucharadas de grasa vacuna derretida (para la masa)
- Grasa vacuna para freír
Primero, se coloca la harina en un bol y se incorpora la sal. Luego se agrega la grasa derretida y se mezcla. Se suma el agua tibia de a poco hasta formar una masa suave y elástica. Se amasa durante unos minutos y se deja reposar tapada entre 20 y 30 minutos.
Después, se estira la masa con palo de amasar hasta lograr un grosor medio. Se cortan círculos o cuadrados y se realiza un pequeño corte en el centro de cada pieza para evitar que se inflen en exceso. Finalmente, se fríen en abundante grasa caliente hasta que ambos lados queden dorados. Se retiran sobre papel absorbente y se pueden espolvorear con azúcar.
El resultado ofrece una textura crocante por fuera y tierna por dentro, con el sabor característico que muchas familias asocian a la infancia.
Opción sin grasa: más liviana y versátil
Para quienes prefieren evitar la grasa vacuna, la receta puede adaptarse fácilmente. Los ingredientes son:
- 500 gramos de harina 000
- 1 cucharadita de sal
- 2 cucharadas de aceite
- 250 ml de agua tibia
- Aceite para freír o rocío vegetal para horno
El procedimiento inicial es similar. Se mezcla la harina con la sal, se incorpora el aceite y luego el agua tibia hasta formar una masa homogénea. Tras el reposo, se estira y se cortan las piezas.
En este caso, se pueden freír en aceite caliente hasta dorar o, para una versión aún más liviana, colocarlas en una placa apenas engrasada y hornearlas a temperatura alta durante 10 a 15 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción.
Esta alternativa conserva la forma y el espíritu de la torta frita, pero reduce la intensidad del sabor y el contenido graso.

