La CGT frena puntos clave de la reforma laboral y va por más

La central obrera celebró cambios en el Senado y ya prepara la pelea en Diputados

Sede de la CGT en Buenos Aires durante negociaciones por la reforma laboral

NewsITe

La Confederación General del Trabajo (CGT) consiguió frenar algunos de los artículos más sensibles del proyecto oficial de reforma laboral durante el debate en el Senado y se propone ahora seguir recortando su alcance en la Cámara de Diputados y, si fuera necesario, en la Justicia. Las modificaciones acordadas se dieron tras negociaciones reservadas entre la central obrera y el oficialismo, reconocidas públicamente por la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich.

Desde la CGT destacaron que el Gobierno aceptó revisar puntos que, a su entender, implicaban un fuerte recorte de poder sindical y una merma de los recursos de las organizaciones gremiales. La estrategia de la central combina la negociación política en el Congreso con la preparación de eventuales demandas judiciales, en caso de que el texto final sea considerado inconstitucional en algunos de sus aspectos.

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Los dos principales triunfos sindicales en el Senado

Uno de los cambios más celebrados por la conducción de la CGT fue la marcha atrás con la eliminación de la llamada “cuota solidaria”, un aporte obligatorio que realizan los trabajadores no afiliados para sostener la estructura sindical. El proyecto original preveía suprimirla, pero el texto aprobado en el Senado establece que continuará siendo compulsiva por el plazo de dos años, con un tope del 2% del salario. Finalizado ese período, pasará a requerir el consentimiento explícito del trabajador.

El otro punto en el que la central obrera anotó una victoria fue la preservación del nivel de aportes patronales destinados a las obras sociales sindicales. El Gobierno proponía reducirlos del 6% al 5%, lo que hubiera significado una fuerte pérdida de financiamiento para el sistema. Finalmente, el Senado mantuvo el 6%, en línea con el reclamo de los gremios.

Artículos en la mira de cara al debate en Diputados

Pese a estos avances, en la CGT advierten que el proyecto que ahora deberá analizar la Cámara de Diputados todavía contiene disposiciones que consideran regresivas. Una de las más cuestionadas es el fin de la ultraactividad de los convenios colectivos, mecanismo que permite mantener vigentes las condiciones pactadas aun después de vencido un acuerdo, hasta que se firme uno nuevo.

Según alertan los sindicatos, la eliminación de la ultraactividad podría abrir la puerta a una mayor fragmentación de las negociaciones, dando más lugar a acuerdos por empresa en detrimento de los convenios por actividad, una de las columnas vertebrales del modelo sindical argentino.

  • Fin de la ultraactividad de los convenios colectivos, con posible avance de acuerdos por empresa.
  • Ampliación del listado de actividades “esenciales” obligadas a garantizar servicios mínimos en caso de paro.
  • Introducción de “vacaciones más flexibles”, con posibilidad de fraccionamiento.
  • Creación de bancos de horas de adhesión voluntaria entre empresas y trabajadores.
  • Nuevo esquema de cálculo indemnizatorio que excluiría conceptos como aguinaldo y vacaciones.
  • Obligación de solicitar autorización para realizar asambleas en los lugares de trabajo.
  • Tope de 10 horas mensuales pagas para la tarea gremial de los delegados.

Estrategia judicial y acusaciones de inconstitucionalidad

Entre los abogados laboralistas que asesoran a la CGT gana terreno la mirada de que varios de estos artículos podrían colisionar con garantías constitucionales vinculadas a la libertad sindical, el derecho de huelga y la negociación colectiva. La central ya analiza posibles presentaciones ante la Justicia laboral y, eventualmente, la Corte Suprema, en caso de que las modificaciones no prosperen en Diputados.

Dirigentes de la CGT sostienen que los puntos más duros de la reforma se saldrán a enfrentar “en todos los frentes: político, sindical y judicial”, si el Congreso no corrige el rumbo del proyecto.

Mientras tanto, el escenario político permanece abierto. La oposición dialoguista y los bloques provinciales tendrán un rol clave en el resultado final del debate en la Cámara baja. La CGT, fortalecida por los cambios conseguidos en el Senado, apuesta a redoblar la presión sobre los diputados para seguir atenuando el impacto de la reforma laboral, al tiempo que mantiene encendida la opción de llevar la disputa al terreno judicial.

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