Un año después, el caso $LIBRA sigue golpeando al Gobierno

NewsITe
A un año del estallido del caso $LIBRA, la criptoestafa que sacudió a la gestión de Javier Milei continúa bajo la lupa judicial y política. El 14 de febrero de 2025, a las 19:01, el Presidente publicó en la red social X un mensaje en el que promocionaba el lanzamiento de una nueva criptomoneda, presentada como una herramienta para impulsar a las pymes tecnológicas e iniciativas de inteligencia artificial en Argentina. Minutos después, miles de usuarios en todo el mundo comenzaron a invertir, confiados en el aval implícito de la figura presidencial.
Según la investigación posterior, unas 44.000 personas fueron afectadas globalmente por la operatoria ligada a $LIBRA. En el país, la Comisión $LIBRA identificó al menos 1.329 damnificados. Tras la publicación de Milei, el valor del token se disparó por la compra masiva y, pocas horas más tarde, se desplomó más de un 85% cuando sus creadores y principales tenedores se desprendieron de sus posiciones, una maniobra conocida en el mundo cripto como “rug pull” o “estafa de salida”.
Ante el escándalo, el Presidente borró el tuit original y luego alegó que había apoyado un “supuesto emprendimiento privado” del que no tenía participación directa. “Yo no lo promocioné, solo lo difundí”, sostuvo en una entrevista televisiva, al tiempo que relativizó el carácter institucional de sus publicaciones en redes sociales. Sin embargo, la oposición impulsó en la Cámara de Diputados una Comisión Especial Investigadora, presidida por Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), para determinar el rol del mandatario y de su entorno en la maniobra.
Las claves de la investigación judicial y política
Las primeras denuncias penales por “presunta estafa y asociación ilícita” se presentaron el 17 de febrero de 2025 y quedaron a cargo de la jueza federal María Servini. El fiscal federal Eduardo Taiano abrió una causa para establecer eventuales responsabilidades de Milei y de dos desarrolladores vinculados al proyecto: el empresario argentino Mauricio Novelli y el estadounidense Hayden Davis.
Novelli fue señalado como nexo entre los impulsores de $LIBRA y el entorno presidencial. Registros oficiales muestran al menos diez ingresos del empresario a la Casa Rosada durante 2024, en su mayoría autorizados por la secretaria de la Presidencia, Karina Milei. La justicia también lo identificó como titular de una de las billeteras digitales que recibió fondos directamente desde cuentas asociadas a los creadores de la memecoin. Servini dispuso la inmovilización de sus bienes, allanamientos y una investigación adicional por presunto entorpecimiento, tras detectarse el borrado de información en dispositivos y el vaciamiento de cajas de seguridad de familiares.
Davis, por su parte, es CEO de Kelsier Ventures, firma dedicada al lanzamiento de tokens y proyectos cripto. Según el expediente, firmó un contrato de confidencialidad mediante el cual asumía el rol de “asesor ad honorem” del Estado argentino en materia de blockchain e inteligencia artificial. Dos semanas después de ese acuerdo, Milei promocionó públicamente a $LIBRA. Las pesquisas detectaron billeteras vinculadas a Davis con movimientos por más de un millón de dólares, además de mensajes en los que el empresario se jactaba de su capacidad para “influir” en el Gobierno a través de pagos a Karina Milei.
Comisión en Diputados, demanda en EE.UU. y la defensa oficial
- La Comisión Investigadora de $LIBRA en Diputados emitió su informe final el 18 de noviembre pasado, concluyendo que existió una “colaboración imprescindible” de Milei en la promoción de la criptomoneda.
- El cuerpo legislativo recomendó al Congreso evaluar la apertura de un eventual juicio político contra el Presidente.
- Tras el cierre de la comisión, los diputados remitieron la evidencia reunida a la justicia federal y presentaron una nueva denuncia formal.
- En paralelo, en Estados Unidos se inició una demanda colectiva en un tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, donde se acusa a Milei de haber emitido una “declaración promocional altamente engañosa”.
“Se trató de un problema entre privados, el Presidente simplemente lo difundió”, sostiene hasta hoy el Gobierno nacional, que niega cualquier vínculo económico con los responsables de la maniobra.
A un año de aquel tuit que detonó el caso $LIBRA, el expediente judicial sigue abierto y la discusión política continúa instalada. Mientras el oficialismo intenta desligar al Presidente de la operatoria y la presenta como un conflicto entre particulares, los denunciantes insisten en que la participación y la imagen institucional de Milei fueron determinantes para que miles de personas en la Argentina y el mundo confiaran su dinero a un proyecto que terminó en una de las criptoestafas más resonantes de los últimos años.

