Vigilancia reforzada en la sede de Suizo Argentina

Regreso de Kovalivker en medio de la presión judicial

Sede de la droguería Suizo Argentina bajo vigilancia reforzada

NewsITe

El fundador de la droguería Suizo Argentina, Eduardo Kovalivker, reapareció este viernes en la casa matriz de la empresa, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, en un clima de fuerte vigilancia y creciente tensión por el avance de la causa que investiga presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

Según reconstruyó Noticias Argentinas, Kovalivker llegó cerca de las 10 de la mañana por el acceso vehicular de la avenida Monroe, a bordo de un pequeño automóvil azul, tal como relataron vecinos y empleados habituados a su presencia. A diferencia de otras oportunidades, en las que sus visitas son breves, esta vez permaneció en el edificio por un lapso mayor, lo que llamó la atención de quienes siguen de cerca el expediente.

– Publicidad –

La sede de Suizo Argentina, un edificio de vidrio en la intersección de Monroe y Ramsay, volvió a mostrarse como una verdadera fortaleza: cámaras de seguridad en todos los accesos, controles electrónicos, guardias privados y presencia policial marcaron la jornada. Periodistas que se encontraban en el lugar, entre ellos un cronista de Radio Splendid, denunciaron seguimientos constantes y pedidos de identificación mientras realizaban su trabajo.

Durante el día se observó un incesante movimiento de vehículos particulares que entraban y salían del playón de la droguería. En un momento, efectivos de la Policía de la Ciudad se hicieron presentes tras un llamado al 911. Sin embargo, tras verificar la situación, permitieron que los medios continuaran con la cobertura, aunque bajo la atenta mirada del personal de seguridad.

Un regreso en medio de un contexto judicial delicado

La vuelta de Kovalivker a la sede central se produce mientras la Justicia profundiza la investigación sobre presuntas irregularidades en contratos vinculados a ANDIS y posibles pagos indebidos. La causa, que tramita en el juzgado federal de Ariel Lijo, ya derivó en procesamientos a exfuncionarios y mantiene bajo análisis el rol de empresarios del sector salud.

Esta misma semana, la Cámara Federal de San Martín confirmó el procesamiento del jefe de seguridad del barrio privado Nordelta por supuestas maniobras para obstaculizar un allanamiento vinculado a Jonathan Kovalivker, uno de los hijos del fundador. Si bien el llamado “clan Kovalivker” no fue incluido en la primera tanda de imputaciones, la droguería Suizo Argentina aparece mencionada en audios y comunicaciones incorporadas al expediente.

En la jornada no se registró la presencia de otros miembros de la familia en la sede de Belgrano. Habitual visitante del edificio, Jonathan Kovalivker no fue visto en el lugar, mientras que allegados insisten en que Emmanuel Kovalivker se encuentra desvinculado de la compañía. El hermetismo es casi total y, hasta el momento, no hubo declaraciones públicas de los principales referentes del grupo empresario.

Suizo Argentina, bajo la lupa de diferentes causas

La investigación en torno a ANDIS no es el único frente judicial que enfrenta la firma. El año pasado, la Justicia federal ya había ordenado allanamientos en la obra social Osprera y en dependencias estatales para secuestrar documentación vinculada a contratos con Suizo Argentina. En ese marco, la droguería fue señalada como receptora de pagos millonarios durante un período de intervención estatal.

Especialistas en derecho sanitario señalan que el caso vuelve a poner en debate la relación entre grandes proveedores de medicamentos y el Estado, así como los mecanismos de control sobre las contrataciones públicas en el área de salud y discapacidad. La atención pública se concentra ahora en determinar si hubo direccionamiento de contratos, sobreprecios o beneficios indebidos para determinados actores del sector.

Mientras el expediente avanza y se esperan nuevas definiciones judiciales, la postal en la sede de Belgrano refleja el momento que atraviesa el grupo empresario: controles estrictos, vigilancia permanente y una muralla de silencio que dificulta conocer la versión de los protagonistas. En paralelo, la presión mediática y social crece a medida que se conocen más detalles sobre el rol de la compañía en los programas vinculados a personas con discapacidad.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -