Serna, entre la broma y la seriedad por una pregunta incómoda

NewsITe
Mauricio “Chicho” Serna, referente histórico de Boca Juniors y ex integrante del Consejo de Fútbol del club, vivió un momento tan descontracturado como incómodo al ser consultado por una Inteligencia Artificial sobre si el actual presidente xeneize, Juan Román Riquelme, es “tacaño”.
El episodio ocurrió durante el programa colombiano “Sí era gol”, donde una IA participa como panelista y toma parte de las entrevistas. En ese contexto, la tecnología le lanzó a Serna una pregunta directa sobre la supuesta austeridad de Riquelme a la hora de negociar incorporaciones para Boca.
La primera reacción del ex mediocampista fue apelar al humor para salir del paso: reconoció que hacía mucho tiempo no recibía un “planchazo” de semejante calibre en una nota. Sin embargo, rápidamente llevó la charla a un terreno más analítico y buscó explicar cómo funcionan las negociaciones en el mundo del fútbol.
La visión de Serna sobre las negociaciones en Boca
Serna remarcó que existe una percepción extendida en el ambiente: por un lado, que Boca, por su peso específico y su historia, está obligado a pagar cifras altas por los futbolistas que pretende; y, por el otro, que el propio club intenta no convalidar valores excesivos justamente por esa misma razón.
Según el ex volante, la puja entre los clubes vendedores y las instituciones que buscan reforzarse es permanente. Los dueños de los pases apuntan a sacar el máximo rédito económico posible, mientras que los compradores intentan cerrar las operaciones al menor costo, una dinámica que se repite en casi todas las negociaciones, más allá de Boca.
El caso Cetré y las dudas médicas
En la entrevista, Serna también fue consultado por la situación del extremo colombiano Edwuin Cetré, cuya llegada al club de la Ribera estuvo cerca de concretarse pero terminó en suspenso. El ex integrante del Consejo de Fútbol señaló que había escuchado versiones sobre un paso previo del jugador por Brasil y la detección de una posible arritmia cardíaca.
Serna aclaró que no se trata de información propia, sino de comentarios que le llegaron de distintas fuentes, y subrayó que no puede confirmar si ese antecedente médico fue determinante para que la operación no se completara. De todos modos, destacó que en Boca las revisiones médicas son exhaustivas y están a cargo del doctor Jorge Batista y su equipo.
- Cetré se desempeña actualmente en Estudiantes de La Plata.
- Su nombre estuvo en la mira de Boca durante el último mercado de pases.
Para Serna, el desenlace de la negociación por el colombiano sigue siendo una incógnita. No se anima a asegurar si la operación está totalmente caída o si podría reactivarse más adelante, pero confía en que el cuerpo médico del club ya realizó todas las evaluaciones correspondientes.
La huella de Serna en el Boca de Bianchi
Mauricio Serna es una voz autorizada cuando habla de Boca. Llegó al club en 1998 y fue pieza clave del ciclo de Carlos Bianchi, uno de los más exitosos en la historia xeneize. Durante su etapa como futbolista, entre 1998 y 2002, conquistó tres títulos locales (Apertura 1998, Clausura 1999 y Apertura 2000) y tres internacionales: las Copas Libertadores 2000 y 2001, y la Intercontinental 2000 ante el Real Madrid.
Su identificación con el club lo llevó, años más tarde, a integrarse al Consejo de Fútbol que encabezó Riquelme, donde participó en la planificación de planteles y en el seguimiento de distintas negociaciones. Esa doble experiencia, como jugador campeón y como dirigente, le otorga una mirada particular sobre cómo se manejan las finanzas y las incorporaciones en Boca.
“En el mundo del fútbol, el dueño de un jugador quiere sacar el mejor rédito, pero el que lo va a comprar lo quiere hacer lo más barato posible”, sintetizó Serna al explicar la lógica de las negociaciones.
Más allá de la pregunta picante de la IA, Serna evitó caer en calificativos personales hacia Riquelme y prefirió exponer las tensiones propias del mercado de pases, donde las grandes instituciones como Boca están siempre bajo la lupa por cada peso que invierten.

