La degradación del sistema eléctrico suma tensión a las centrales nucleares

NewsITe
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) lanzó una nueva señal de alarma sobre la situación nuclear en Ucrania, al advertir que el progresivo deterioro de la red eléctrica del país está generando riesgos adicionales para la seguridad de sus centrales atómicas.
Según informó el organismo con sede en Viena, durante el último fin de semana todas las centrales nucleares ucranianas, con excepción de una, se vieron obligadas a reducir su consumo de energía. Además, varias líneas eléctricas externas fueron desconectadas en un contexto marcado por la continuidad de las operaciones militares en distintas regiones del país.
La energía externa es clave para el funcionamiento seguro de las plantas nucleares, ya que permite la refrigeración de los reactores y el mantenimiento de los sistemas de control, incluso cuando no están generando electricidad a plena capacidad. El OIEA remarcó que cualquier interrupción prolongada o masiva en el suministro eléctrico incrementa los riesgos operativos.
El equipo del OIEA desplegado en la central nuclear de Khmelnytsky reportó haber detectado múltiples drones y al menos un misil de crucero en las áreas cercanas de monitoreo, además de escuchar actividad militar en las inmediaciones. Estos episodios se suman a una larga lista de incidentes registrados desde el inicio de la invasión rusa, que han puesto bajo presión a toda la infraestructura energética ucraniana.
Preocupación internacional por la seguridad nuclear en el conflicto
El director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi, subrayó que la frecuencia de estos hechos es motivo de seria preocupación. “Estos acontecimientos en Ucrania se están volviendo demasiado comunes, y cada uno de ellos nos recuerda los riesgos permanentes para la seguridad nuclear derivados del deterioro de las condiciones de la red eléctrica”, expresó en el comunicado difundido este martes.
Grossi reiteró su llamado a que todas las partes involucradas ejerzan la máxima moderación militar alrededor de las instalaciones nucleares y de la infraestructura energética asociada. Recordó que un accidente nuclear tendría consecuencias que irían mucho más allá de las fronteras de Ucrania, afectando a varios países de la región y generando un impacto ambiental y sanitario de largo plazo.
- Reducción de consumo en casi todas las centrales nucleares ucranianas.
- Desconexión de varias líneas eléctricas externas clave para la seguridad.
- Presencia de drones y misiles en zonas monitoreadas por el OIEA.
- Llamado del organismo a la moderación militar ante el riesgo de accidente.
“Nadie se puede beneficiar de un accidente nuclear”, advirtió Rafael Grossi, al insistir en la necesidad de evitar cualquier acción que pueda comprometer la integridad de las centrales.
En este escenario, la comunidad internacional sigue con atención los reportes del OIEA, que mantiene personal permanente en varias centrales de Ucrania. El organismo considera que la protección de la infraestructura nuclear y de la red eléctrica asociada debe ser una prioridad absoluta en cualquier negociación o iniciativa destinada a reducir la escalada del conflicto.

