Tensión entre gremio aceitero y agroindustria por la reforma laboral

NewsITe
En medio del debate nacional por el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, el conflicto entre el gremio de los aceiteros y la cámara que agrupa a las principales empresas del sector agroindustrial escaló en las últimas horas con un cruce de acusaciones públicas y posiciones irreconciliables.
El secretario general de la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón, Daniel Yofra, cuestionó con dureza la iniciativa oficial, a la que calificó como “una porquería que no tiene nada a favor de las y los trabajadores”. Desde la conducción sindical plantean que el texto, de casi 200 artículos, implica un retroceso en derechos conquistados y llaman a la movilización para intentar frenar su avance en el Congreso.
Del otro lado, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) rechazó el paro nacional dispuesto por el gremio para movilizar a los trabajadores en rechazo de la reforma. A través de un comunicado, la entidad empresaria consideró la medida como un “avasallamiento absoluto de derechos” y advirtió que pone en riesgo la estabilidad laboral de miles de operarios aceiteros que, remarcaron, perciben salarios por encima del promedio nacional.
CIARA sostuvo que “la industria aceitera es absolutamente ajena a este paro” y atribuyó la decisión gremial a motivaciones políticas. Además, señaló que, si la Federación Aceitera desea manifestar su postura sobre el proyecto de Ley de Modernización Laboral, cuenta con canales institucionales como el diálogo con senadores, la participación en el debate legislativo y la presentación de propuestas formales, tal como —indicaron— lo ha hecho el propio sector empresario a través del Consejo Agroindustrial Argentino.
Acusaciones cruzadas y temor a un retroceso en derechos
En su respuesta, la cámara empresaria afirmó que la medida de fuerza “hipoteca el trabajo y el salario de miles de trabajadores que verán reducido sustancialmente sus ingresos a fin de mes” y concluyó con un mensaje contundente: “Desde CIARA le decimos: ¡NO al paro político, SÍ al trabajo!”. Para las empresas, la prioridad debe estar puesta en sostener la producción y la competitividad de la agroindustria, un sector clave para el ingreso de divisas al país.
Yofra, en cambio, insistió en que el proyecto oficial implica un salto atrás de “cien años” en materia de derechos laborales. Según el dirigente, la reforma pone en cuestión conquistas históricas como la jornada de ocho horas, la estabilidad en el empleo y la posibilidad de que las y los trabajadores decidan sobre su propia vida. “Todo lo que tenemos costó mucha lucha y este gobierno lo tira por la borda”, advirtió, al tiempo que denunció que una parte del movimiento sindical “no entiende que hay que salir a luchar para frenar esta barbarie contra la clase trabajadora”.
- El gremio aceitero denuncia un fuerte retroceso en derechos y convoca a la movilización.
- La cámara empresaria CIARA rechaza el paro, lo tilda de político y alerta sobre el impacto económico.
- La reforma laboral se discute en el Congreso en un clima de alta tensión social y política.
“De los casi 200 artículos no tiene uno sólo a favor de los trabajadores. Volvemos cien años atrás”, sostuvo el sindicalista Daniel Yofra al criticar el proyecto oficial.
El cruce entre la Federación Aceitera y CIARA se enmarca en una puja más amplia entre el Gobierno, los sindicatos y el sector empresario por el alcance y la orientación de la reforma laboral. Mientras el oficialismo y buena parte del establishment económico sostienen que los cambios buscan modernizar las normas para fomentar el empleo formal, las centrales obreras y gremios como el aceitero alertan que la iniciativa abre la puerta a mayores niveles de precarización. La definición final quedará en manos del Congreso, pero el conflicto ya se hace sentir en las calles y en las plantas industriales de todo el país.

