El oficialismo apuesta a lograr la media sanción con cambios clave
NewsITe
En la antesala de una sesión decisiva, el Gobierno nacional da por descontado que la reforma laboral conseguirá hoy la media sanción en el Senado, luego de introducir una serie de cambios al proyecto original para asegurar el respaldo de los bloques aliados. En la Casa Rosada consideran que las modificaciones no alteran el “núcleo duro” de la iniciativa impulsada por el presidente Javier Milei.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, Patricia Bullrich, anunció 28 cambios al texto, resultado de intensas negociaciones con gobernadores, aliados legislativos y el sindicalismo. Entre los puntos más relevantes, el oficialismo decidió retirar el artículo que establecía una reducción del Impuesto a las Ganancias y aceptar el reclamo de la CGT de mantener la caja sindical, así como el aporte obligatorio a las cámaras empresariales con un tope del 0,5%.
“Según los acuerdos de ayer, no debería haber problemas”, confió a la agencia Noticias Argentinas uno de los principales negociadores del Poder Ejecutivo, que se mostró convencido de que la reforma laboral avanzará sin sobresaltos. Desde el entorno presidencial remarcan que los cambios fueron pensados para “facilitar la sanción” pero que “lo relevante y esencial sigue intacto” en materia de flexibilización y modernización de las normas laborales.
Sesión clave en el Senado y hoja de ruta legislativa
La sesión en la Cámara alta está prevista desde las 11, con Bullrich como figura central del oficialismo en el recinto. El objetivo es aprobar el proyecto con modificaciones y enviarlo luego a la Cámara de Diputados, donde el Gobierno también confía en reunir los votos necesarios. Para sostener el cronograma, la administración libertaria decidió extender las sesiones extraordinarias hasta el sábado 28 de febrero, con la meta de completar el trámite legislativo antes de la Apertura de Sesiones Ordinarias del 1° de marzo.
El tratamiento de la iniciativa será seguido de cerca por el presidente Milei, quien permanecería en la Quinta de Olivos, mientras varios funcionarios del Ejecutivo se harán presentes en los palcos del Congreso, tal como ocurrió en el debate del Presupuesto 2026. Entre ellos se espera la presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el ministro del Interior, Diego Santilli; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Apoyos políticos, tensiones sindicales y movilización en las calles
Las modificaciones al proyecto lograron también el respaldo explícito del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. La vocera porteña, Laura Alonso, expresó su apoyo mediante un mensaje en X, donde señaló: “Veo con optimismo el cambio que se prevé a la legislación laboral. Es el cambio posible que debe dejar en claro quiénes fueron los responsables del fracaso histórico de un modelo viejo, corporativo y agotado”. En la misma línea, sostuvo que la Ciudad, bajo la conducción de Jorge Macri, está lista para acompañar la iniciativa.
Fuera del Congreso, el escenario será muy distinto. La Confederación General del Trabajo (CGT), junto con partidos políticos, organizaciones sociales y movimientos piqueteros, convocó a una masiva protesta contra el articulado elaborado por los ministros Federico Sturzenegger, a cargo de Desregulación y Transformación del Estado, y Luis Caputo, titular de Economía. Las centrales obreras advierten que, pese a los retoques, el proyecto implica un retroceso en derechos laborales y una mayor precarización del empleo.
- El oficialismo confía en alcanzar la media sanción en el Senado.
- Se introdujeron 28 cambios para sumar apoyos y contener reclamos.
- La CGT y organizaciones sociales se movilizan en rechazo a la reforma.
- El Gobierno busca completar el trámite antes del 1° de marzo.
“Lo relevante y esencial sigue intacto”, remarcan en el Gobierno sobre el contenido de la reforma laboral pese a las modificaciones acordadas.
Con el Congreso como epicentro del debate y las calles tomadas por manifestantes, la jornada se perfila como un nuevo test político para la gestión Milei, que apuesta a mostrar capacidad de negociación en el Parlamento sin resignar los ejes centrales de su programa de reformas.


