El directivo deberá responder ante un tribunal de Los Ángeles por una demanda que cuestiona el diseño de la plataforma y su presunto impacto en la salud mental de niños y adolescentes, en un caso que podría sentar precedente en Estados Unidos.

El director de Instagram, Adam Mosseri, tal como informara Reuters, comparecerá este miércoles ante un tribunal de Los Ángeles para responder por primera vez preguntas vinculadas a una demanda que acusa a la plataforma de contribuir a una crisis de salud mental juvenil. El caso pone bajo escrutinio el diseño de la aplicación y su impacto en niños y adolescentes. La causa podría marcar un precedente para cientos de litigios similares en Estados Unidos.
Mosseri declarará en el marco de un juicio impulsado por una mujer de 20 años que sostuvo que desarrolló una adicción a Instagram desde temprana edad debido a características de diseño que captan y retienen la atención. Según documentos judiciales citados por Reuters, la demandante apuntó especialmente contra la función de desplazamiento “infinito”, que permite que el contenido se cargue de manera continua mientras el usuario avanza en la pantalla.
La joven aseguró en una declaración que ese mecanismo la mantenía dentro de la aplicación y que contribuyó a su ansiedad. El desplazamiento sin fin constituye una herramienta central en el diseño de la red social, ya que elimina pausas naturales y favorece el consumo prolongado de contenidos.
En enero, la Academia Estadounidense de Pediatría advirtió que esta función podría dificultar que los niños “se desconecten de los dispositivos digitales”. Ese señalamiento forma parte del contexto en el que se desarrolla el juicio, que examina si las plataformas tecnológicas conocen y gestionan adecuadamente los riesgos asociados al uso intensivo por parte de menores.
El resultado del proceso judicial podría influir en la forma en que las empresas de redes sociales enfrentan demandas similares. En las próximas semanas también se espera la declaración del director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg.
Documentos internos, acusaciones cruzadas y un debate global sobre el acceso de menores
Durante el juicio, Mosseri será interrogado sobre documentos internos de la compañía. El abogado de la demandante afirmó ante el tribunal que esos registros demostrarían que la empresa conocía los daños que el uso de Instagram causaba a los menores. Según su planteo, un estudio reciente de Meta indicaría que los adolescentes con otras dificultades en sus vidas presentan mayor probabilidad de desarrollar conductas adictivas y que los padres no disponen de un control significativo.
Por su parte, la defensa de Meta sostuvo que las discusiones internas de la empresa tenían como objetivo abordar problemas y desarrollar herramientas que otorguen mayor control a los usuarios. Antes de la declaración de Mosseri, un portavoz de la compañía expresó: “Estamos totalmente en desacuerdo con estas acusaciones y confiamos en que la evidencia demostrará nuestro compromiso de larga data de apoyar a los jóvenes”.
El caso se inscribe en un debate más amplio sobre el acceso de niños y adolescentes a las redes sociales. En diciembre, Australia se convirtió en el primer país en prohibir el uso de estas plataformas a menores de 16 años. España, Grecia, Gran Bretaña y Francia también evalúan medidas similares.
El juicio en Los Ángeles se desarrolla en un contexto de creciente presión regulatoria y judicial sobre las empresas tecnológicas. La decisión que adopte el tribunal podría incidir en la estrategia legal y operativa de las plataformas frente a las denuncias por presuntos daños vinculados al diseño y funcionamiento de sus servicios.

