Especialistas alertan por un nuevo rebrote inflacionario

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El ritmo de la inflación en la Argentina muestra una preocupante aceleración desde hace al menos ocho meses consecutivos, de acuerdo con la evaluación de distintos economistas privados. La dinámica de los precios, lejos de moderarse, mantiene una tendencia al alza que empieza a sentirse con fuerza en el bolsillo, especialmente en productos básicos de la canasta familiar.
Consultoras y analistas coinciden en que los próximos meses serán particularmente sensibles. Febrero y marzo aparecen en el radar como períodos de nuevos incrementos, con el rubro de alimentos y bebidas nuevamente en el centro de la escena, dado que se trata del segmento que más viene subiendo y el que mayor impacto tiene sobre los sectores de menores ingresos.
El economista Orlando Ferreres analizó la reciente evolución de los precios y sostuvo que un nivel de inflación mensual del 2,9% es “un poco alto” para una economía que busca estabilizarse. Según detalló, su consultora estimaba una variación “a nivel INDEC” del 2,7%, por lo que el dato final terminó ubicándose por encima de las previsiones iniciales, consolidando la tendencia a la aceleración.
De cara al resto del año, Ferreres proyectó un aumento del costo de vida superior al 20%. En su lectura, esto supone que la inflación anual sería menor que la esperada para 2025, aunque todavía en un nivel elevado en términos internacionales y con efectos concretos sobre el poder adquisitivo de salarios, jubilaciones y planes sociales.
Impacto en el bolsillo y desafíos para la política económica
La suba en alimentos y bebidas es uno de los factores que más preocupa. Se trata de consumos que no se pueden postergar y que afectan con más intensidad a los hogares de ingresos medios y bajos. A esto se suman ajustes tarifarios, aumentos en combustibles y servicios regulados, que suelen trasladarse de manera casi automática a los precios finales.
- Alimentos y bebidas se consolidan como el rubro de mayor aumento.
- La inflación mensual se ubica por encima de lo esperado por las consultoras.
- Se proyecta una inflación anual superior al 20% para el período analizado.
- El poder de compra de los ingresos permanece bajo presión frente a las subas.
“El nivel de inflación del 2,9% es un poco alto, pero los datos son los datos”, remarcó el economista Orlando Ferreres, al evaluar la dinámica de precios.
La continuidad de este escenario obliga al Gobierno y al Banco Central a revisar herramientas y estrategias para contener las expectativas inflacionarias y evitar que la inercia se consolide. Los próximos informes oficiales del INDEC y los relevamientos privados serán claves para determinar si la inflación logra moderarse o si se consolida una nueva escalada en el costo de vida.

