Palermo habló de su distanciamiento con Riquelme: “No sé lo que pasó”

El ídolo contó cómo se rompió un vínculo que parecía indestructible

Martín Palermo y Juan Román Riquelme en Boca Juniors

Martín Palermo, máximo goleador en la historia de Boca Juniors, se refirió a su histórica sociedad con Juan Román Riquelme y al enfriamiento del vínculo que mantuvieron fuera de la cancha. En una extensa entrevista con el periodista Juan Pablo Varsky, el “Titán” admitió que, a pesar de haber sido muy cercanos durante varios años, hoy la relación es cordial pero distante y que, incluso, no termina de comprender qué fue lo que cambió.

– Publicidad –

“No sé qué episodio pudo haber cambiado la relación, pero sí después del 2008 cambió el vínculo. Antes éramos muy cercanos”, repasó Palermo, al recordar los años en los que compartió plantel con Riquelme. El exdelantero subrayó que no hubo una pelea puntual ni una discusión fuerte que pudiera señalarse como punto de quiebre, sino un progresivo distanciamiento.

Palermo evocó especialmente la Copa Libertadores 2007, torneo en el que Riquelme regresó al club y juntos volvieron a ser determinantes. “En esa época estábamos el ‘Negro’ Ibarra, Román y yo de la camada anterior, y estábamos todo el tiempo juntos”, recordó. Incluso contó que el actual presidente de Boca llegó a vivir un año en una casa que él tenía en Villarreal, lo que grafica la cercanía que supieron tener fuera de la cancha.

El año clave y el impacto en el vestuario

En el repaso de su historia con Riquelme, Palermo identifica el 2008 como un posible punto de inflexión. “Después de ese año no sé lo que pasó. No hubo discusiones ni peleas. El no saludo después del gol con Arsenal no fue el detonante, porque eso fue 2010 y ya venía de antes”, aclaró, en referencia a un episodio muy recordado por los hinchas xeneizes.

El exgoleador explicó que en 2008 sufrió una grave lesión que lo alejó del día a día del plantel, lo que también pudo haber influido en la dinámica del grupo. Con el tiempo, afirma, la relación con Román se volvió más formal: “Nos respetábamos, pero ninguno buscaba ver qué había pasado. Y eso afectaba al grupo y a la convivencia”, reconoció, aludiendo a la importancia del vínculo entre las máximas figuras en cualquier vestuario.

  • Palermo marcó 236 goles con la camiseta de Boca, récord absoluto del club.
  • Junto a Riquelme conquistó títulos locales e internacionales de enorme peso.

Socios perfectos en la cancha, distantes fuera de ella

Pese a las diferencias personales, Palermo remarcó que la prioridad siempre fue Boca. “Dentro de la cancha íbamos a muerte los dos y priorizábamos al club. Nos necesitábamos mutuamente y respetábamos la camiseta, al hincha y a los compañeros”, sintetizó. Esa sintonía futbolística quedó reflejada en una de las duplas más recordadas por los simpatizantes xeneizes.

La sociedad Palermo-Riquelme resultó determinante en una de las etapas más gloriosas de la institución. Juntos celebraron los Torneos Apertura 1998, 2000 y 2008, además del Clausura 1999, y fueron piezas clave en la conquista de las Copas Libertadores 2000 y 2007, la Copa Intercontinental 2000 y la Recopa Sudamericana 2008. Rendimiento y títulos que reforzaron la idolatría de ambos en La Bombonera.

“Ahora nos vemos y nos saludamos, pero no es como antes, que íbamos a comer un asado o salíamos del entrenamiento e íbamos a comer un sándwich de carne”, lamentó Palermo, al describir el cambio en el trato con su exsocio futbolístico.

Hoy, aquel vínculo que alguna vez combinó amistad y complicidad deportiva se resume en un respeto mutuo y un saludo correcto cuando se cruzan. Sin embargo, para el hincha de Boca, la imagen de Palermo y Riquelme juntos sigue asociada a noches de gloria, goles decisivos y vueltas olímpicas que marcaron una era en el fútbol argentino.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -