Jimmy Kimmel salió en defensa de Bad Bunny y apuntó a Trump

NewsITe
El presentador estadounidense Jimmy Kimmel volvió a criticar con dureza a Donald Trump luego de que el presidente de Estados Unidos calificara como “repugnante y terrible” el show de medio tiempo que Bad Bunny brindó en el Super Bowl 2026. El conductor utilizó la apertura de su programa “Jimmy Kimmel Live!” para responderle al mandatario y defender tanto al artista puertorriqueño como al espectáculo musical.
De acuerdo con lo que confirmó la Agencia Noticias Argentinas (NA), Trump se volcó a su red social Truth Social para despotricar contra la presentación de Benito Martínez Ocasio, a quien cuestionó por cantar en español y por el estilo de la coreografía. En su mensaje, el republicano aseguró que el show “no representa los estándares de éxito, creatividad o excelencia” de Estados Unidos y que “nadie entiende una palabra de lo que este tipo dice”.
Kimmel leyó al aire el texto del presidente y, fiel a su estilo irónico, lo calificó como un “mal presidente” mientras se preguntaba cómo alguien con el historial de Trump podía erigirse en guardián de la moral y de lo que es apropiado para los niños. El comediante recordó el episodio en el que el mandatario habría pagado a una actriz porno, cuestionando que ahora pretenda dar lecciones sobre lo que es aceptable para las familias.
Además, el conductor hizo referencia a la reciente difusión de documentos vinculados al caso Epstein, señalando que algunos tramos aparecen fuertemente censurados y que, sin embargo, Trump elige indignarse por un espectáculo musical en vivo. Para Kimmel, el presidente utiliza el show del Super Bowl como excusa para reforzar un discurso moralista y conservador, especialmente dirigido a sus seguidores más radicalizados.
El show de Bad Bunny y la polarización en Estados Unidos
Durante su editorial, Kimmel también se detuvo en la manera en que el llamado “magaverso” —como se conoce al núcleo más duro del trumpismo— reaccionó frente a la presentación de Bad Bunny. Según el presentador, mientras una parte del público vio una historia de inmigrantes que persiguen el sueño americano y construyen una vida en Estados Unidos, otro sector lo interpretó como una amenaza a los valores tradicionales.
En tono de sátira, Kimmel aseguró que, para muchos fanáticos de Trump, el show se pareció a una película apocalíptica, en contraste con quienes lo vivieron como una celebración de la diversidad cultural, el trabajo y la familia. En ese sentido, el conductor subrayó que la polémica refleja la profunda grieta política y cultural que atraviesa hoy a la sociedad norteamericana.
- Trump cuestionó el espectáculo por considerarlo “repugnante y terrible”.
- Kimmel defendió a Bad Bunny y habló de hipocresía moral en el discurso presidencial.
- El episodio reaviva el debate sobre inmigración, diversidad y libertad de expresión.
“Bad Bunny recibió una mala crítica de nuestro mal presidente”, lanzó Kimmel, al abrir su programa con una fuerte respuesta a los dichos de Donald Trump sobre el Super Bowl.
Mientras el cruce entre el mundo político y el entretenimiento vuelve a ocupar la agenda pública en Estados Unidos, el show de Bad Bunny se consolida como uno de los más comentados de los últimos años del Super Bowl, tanto por su despliegue artístico como por la controversia que generó en la Casa Blanca y en el electorado trumpista.

