El Gobierno espera una leve baja en el índice de enero

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En medio de la renuncia de Marco Lavagna y la polémica por la postergación de la nueva metodología de cálculo, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundirá este martes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a enero. De acuerdo con las estimaciones de consultoras privadas, la inflación habría mostrado una leve desaceleración respecto al 2,8% registrado en diciembre, aunque seguiría por encima del 2% mensual.
El relevamiento de expectativas de mercado (REM) que elabora el Banco Central, en base a proyecciones de economistas y estudios privados, anticipó para enero una suba del 2,4%. Con ese ritmo, la inflación interanual se encaminaría a cerrar 2026 en torno al 22,4%, siempre y cuando se consolide un sendero de moderación de los aumentos de precios en los próximos meses.
El dato nacional se conocerá todavía con la “vieja” medición, basada en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2004/05, pese a que estaba previsto que a partir de este mes comenzara a aplicarse una nueva base actualizada a la ENGHo 2017/18. La decisión oficial de postergar el cambio metodológico se produjo casi en paralelo con la salida de Lavagna del organismo, lo que reavivó cuestionamientos y sospechas desde la oposición y analistas sobre la independencia técnica del INDEC.
Inflación en CABA y diferencias metodológicas
Como anticipo, la Ciudad de Buenos Aires informó que su índice de precios al consumidor avanzó 3,1% en enero, por encima del 2,7% de diciembre. En la comparación interanual, la variación llegó al 31,7%. La cifra porteña se ubicó por encima de las proyecciones nacionales justamente porque el organismo estadístico local ya utiliza la nueva canasta de consumo con base 2021, apoyada en la ENGHo 2017/18.
Esta diferencia de bases estadísticas explica en parte por qué los registros pueden ser disímiles entre jurisdicciones, incluso cuando se miden períodos similares. Los analistas remarcan que un cambio en la canasta y en los ponderadores puede alterar la sensibilidad del índice frente a movimientos de precios en rubros como alimentos, transporte, tarifas de servicios o alquileres.
Qué estiman las consultoras privadas
Entre las consultoras privadas, Equilibra proyectó un alza del 2,2% para el IPC de enero. Según su informe, los mayores incrementos se dieron en restaurantes y hoteles (3,8%); bienes y servicios varios, y alimentos y bebidas no alcohólicas (ambos 3,1%); y salud (2,8%). La inflación interanual, en este caso, se habría ubicado en torno al 32%.
El economista senior de Equilibra, Gonzalo Carrera, explicó que la moderación del ritmo mensual responde a tres factores principales: una desaceleración en alimentos y bebidas no estacionales, con la carne mostrando subas más acotadas; una baja en precios regulados luego de fuertes ajustes en transporte público, combustibles y tabaco en diciembre; y la relativa estabilidad del dólar, que contuvo los aumentos en bienes transables.
EcoGo Consultores, por su parte, calculó que la inflación de alimentos y bebidas se ubicó en 2,5% en enero, con las verduras encabezando las subas y las carnes con incrementos en torno al 3,6% mensual. La Fundación Libertad y Progreso, en tanto, estimó que el índice general avanzó 2,6%, con una variación interanual del 32,1%, lo que implica una aceleración en la comparación año contra año.
Presión cambiaria, elecciones y perspectivas
Desde Libertad y Progreso atribuyeron la aceleración inflacionaria de los últimos meses a la caída en la demanda de pesos asociada a la mayor incertidumbre electoral. Esa menor preferencia por la moneda local presionó sobre los tipos de cambio y terminó impactando en los precios de los bienes comerciables, especialmente alimentos y bebidas. Según la entidad, parte de esa corrección cambiaria todavía se está trasladando a los precios y el proceso demorará algunos meses más en completarse.
La consultora C&T registró un aumento de 2,4% en los precios minoristas de la región del Gran Buenos Aires durante enero, cortando la tendencia alcista que venía desde mediados de 2025. En su desglose, el rubro alimentos y bebidas fue el que más subió, con un 4,1%, impulsado por fuertes incrementos en verduras y una nueva alza en carnes, aunque a un ritmo menor que en meses anteriores. En términos anuales, el IPC para esa región se ubicó en 29,2%.
Más allá de las diferencias entre fuentes y metodologías, el dato oficial del INDEC será clave para evaluar si comienza a consolidarse un sendero de desaceleración inflacionaria o si la dinámica de los últimos meses vuelve a imponer subas más fuertes hacia la mitad del año.
Con la renuncia de Lavagna aún fresca y el debate sobre la transparencia estadística otra vez en el centro de la escena, el dato de inflación de enero llega en un clima político y económico sensible. Gobierno, oposición, empresarios y sindicatos miran de cerca el número que publicará el INDEC, conscientes de que marcará la referencia central para la discusión paritaria, la actualización de tarifas y la toma de decisiones de inversión y consumo en los próximos meses.

