Nélida Mabel Ré tiene 88 años y se encuentra realizando un tratamiento clínico y psiquiátrico, el cual no puede desarrollar en su domicilio debido a los estruendos que general la actividad bochófila que se desarrolla en el Centro de Jubilados de calle 9 de julio 169, cuyas canchas limitan con el domicilio de la mujer.

“Ni siquiera pueden abrir las ventanas ya que juegan a las bochas hasta las 22 hs, realizando jornadas extensas como torneos, prácticas, etc. Debido a esa lindera, hacen sonar esos bochazos como si fueran estruendos, o bombardeos”, señalaron desde el entorno de Nélida. Además, contaron que una de las convivientes en el domicilio atraviesa esta experiencia “con un botón anti-pánico, ya que recibe constantes agravios, insultos, provocaciones, amenazas, situaciones de violencia verbal de personas ya denunciadas, contra ella y su familia”. La señora hizo las denuncias correspondientes a la Comisaría de la Mujer, donde tiene además una causa en trámite con la justicia local por daños y perjuicios durante más de 20 años.
El Centro de Jubilados en cuestión tendría un registro de oposición desde el 9 de marzo del 2015, que lo inhabilita para los eventos nocturnos con música por las malas condiciones de acústica que tiene el lugar, afectando la salud física y mental de las víctimas, en este casos los quienes viven en el domicilio contiguo.
Los vecinos de la zona confían en que las autoridades actúen de alguna manera para alcanzar una solución para el problema.

