El Gobierno acelera cambios en Justicia y define vacantes en la Corte

El oficialismo apura la cobertura de cargos claves en el Poder Judicial

Casa Rosada y Poder Judicial en debate

NewsITe

El Gobierno nacional definió como una de sus prioridades para 2026 la normalización del Poder Judicial, con el objetivo de cubrir decenas de cargos vacantes y completar la integración de la Corte Suprema de Justicia. Según pudo saber Diario EL NORTE a partir de fuentes oficiales, la Casa Rosada se prepara para activar, a partir de marzo, una batería de designaciones que buscarán destrabar el funcionamiento de juzgados, fiscalías y defensorías federales hoy afectados por la falta de titulares.

– Publicidad –

En el corazón de la agenda aparece la Corte Suprema, que actualmente funciona con tres miembros: Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. La intención del Ejecutivo es completar las dos vacantes existentes y recién después abrir el debate sobre una eventual ampliación del Máximo Tribunal. “La idea primero es cubrir, después debatiremos si avanzamos con la ampliación”, confió un funcionario al tanto de las conversaciones.

En los despachos del Ministerio de Justicia, que conduce Mariano Cúneo Libarona, circula una lista de posibles candidatos para las sillas vacantes. Entre los nombres estudiados se mencionan varias juezas, en línea con la intención de cubrir el lugar que dejó libre Elena Highton de Nolasco tras su renuncia en 2021 y avanzar en una mayor representación femenina en el Tribunal.

Pulseada en el Senado y dudas sobre el futuro del Ministerio

La definición de los nuevos integrantes de la Corte estará atada a una compleja negociación política en la Cámara alta. Para aprobar a los postulantes que proponga el presidente Javier Milei se requieren dos tercios de los presentes, una vara alta para cualquier oficialismo sin mayoría propia. Dentro de La Libertad Avanza se menciona un “piso” de 35 votos seguros y se proyecta llegar a unos 46 con acuerdos puntuales con bloques menores.

Esa proyección, sin embargo, genera controversias puertas adentro. Mientras un sector sostiene que la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, tendría alineadas cerca de 44 voluntades, otros dirigentes relativizan ese número y remarcan que ningún espacio controla por sí solo semejante caudal. “Podemos juntar fácilmente y sin esfuerzo 35. Con algunos acuerdos de algún bloque pequeño podemos tener 46. Estamos a dos”, resumió una fuente involucrada en las tratativas, que confía en sumar apoyos a medida que se hagan públicos los nombres.

En la Casa Rosada consideran que no será imprescindible acordar con el bloque que responde a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Cuando los senadores ven que la persona va a ingresar, la van a votar. A Rosenkrantz lo votaron muchos kirchneristas”, recordó un dirigente libertario, convencido de que un eventual clima de mayoría arrastra adhesiones transversales.

Cúneo Libarona, la sucesión y el recambio generacional

Mientras se diseñan las estrategias para la Corte y el resto de los cargos judiciales, el futuro del propio Ministerio de Justicia está bajo la lupa. Cúneo Libarona ya dejó trascender su intención de dejar la función pública más adelante, lo que disparó internas sobre quién podría sucederlo. En ese escenario aparece con fuerza la figura de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien, según diversas versiones, evalúa un recambio más amplio que alcanzaría también a la Secretaría de Justicia, actualmente en manos de Sebastián Amerio.

Amerio, señalado como uno de los alfiles de Santiago Caputo y descrito en el oficialismo como “ministro en las sombras”, también es protagonista de las negociaciones. Algunos sectores libertarios aseguran que es él quien sondea perfiles para reemplazar eventualmente a Cúneo Libarona. Entre los nombres que circularon figura el de Guillermo Montenegro, exintendente de General Pueyrredón y exlegislador bonaerense, aunque en los pasillos oficiales se insiste en la idea de apostar a un perfil más joven, en sintonía con un “recambio necesario para la sociedad”.

“De esta definición surgirán las propuestas para completar las dos vacantes en la Corte Suprema y la celeridad para cubrir los cargos en el Poder Judicial”, sintetizan cerca del Gobierno, donde remarcan que la cuestión judicial aparece en rojo en la lista de pendientes del Ejecutivo.

En Balcarce 50 admiten que cualquier movimiento de piezas, tanto en la Corte como en el gabinete, se activará recién después de marzo. Hasta entonces, la prioridad será ordenar las tensiones internas y concentrar fuerzas en la aprobación del paquete de leyes que impulsa el oficialismo, con especial énfasis en la reforma laboral que Milei pretende ver sancionada durante febrero. El tablero judicial, no obstante, ya comenzó a moverse entre conversaciones reservadas, cuentas finas en el Senado y un Ministerio de Justicia en plena fase de redefinición.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -