Groenlandia y Dinamarca resisten presión de EE.UU.

Groenlandia y Dinamarca marcan distancia de Washington

Reunión diplomática entre Groenlandia, Dinamarca y aliados occidentales en Nuuk

NewsITe

Groenlandia y Dinamarca reconocieron que las negociaciones con Estados Unidos atraviesan un momento complejo y que, por ahora, están lejos de alcanzar un acuerdo. Así lo confirmaron la ministra de Relaciones Exteriores de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, y su par danés, Lars Løkke Rasmussen, en el marco de una conferencia de prensa en Nuuk, capital groenlandesa.

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El encuentro se desarrolló como parte de la apertura del primer consulado de Canadá en la isla, un gesto que se suma a la creciente presencia diplomática occidental en el Ártico. Motzfeldt admitió que, si bien el clima político mejoró respecto de semanas anteriores gracias a la apertura de un canal directo de diálogo con Washington, las conversaciones distan de un entendimiento definitivo.

“Aún no estamos donde queremos estar”, planteó la canciller groenlandesa, al remarcar que el proceso negociador será prolongado y que todavía es “demasiado pronto” para anticipar el desenlace. El trasfondo es la creciente tensión por el interés estratégico de Estados Unidos en Groenlandia, una isla clave por su ubicación en el Atlántico Norte y sus recursos naturales.

“Líneas rojas” y reservas sobre el contenido de la negociación

Por su parte, Rasmussen subrayó que tanto Copenhague como Nuuk fijaron límites claros ante Washington. “Hemos dejado muy claro desde el principio que cualquier solución debe respetar nuestras líneas rojas”, señaló el ministro danés, al tiempo que se mostró moderadamente optimista respecto de la posibilidad de hallar un punto de encuentro que no vulnere la autonomía política de Groenlandia ni la soberanía danesa.

El funcionario evitó brindar detalles sobre el contenido específico de las conversaciones con Estados Unidos. “No conducimos esas negociaciones en un espacio abierto”, advirtió, al explicar que las discusiones se mantienen en ámbitos reservados para facilitar un intercambio franco entre las partes involucradas.

Un territorio autónomo en el centro de la geopolítica ártica

Groenlandia es la isla más grande del planeta y un territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca. Cuenta con autogobierno en la mayoría de sus asuntos internos, mientras que Copenhague conserva competencias sobre defensa y política exterior. En los últimos años, la región se volvió un punto de interés geopolítico por el deshielo del Ártico, las nuevas rutas marítimas y el potencial de explotación de recursos energéticos y minerales.

  • Estados Unidos busca afianzar su presencia estratégica en el Ártico y considera a Groenlandia un enclave clave.
  • Países europeos como Canadá y Francia reforzaron su respaldo político y diplomático a las autoridades groenlandesas.

Desde su regreso a la Casa Blanca en 2025, Donald Trump reiteró públicamente su aspiración de “obtener” Groenlandia, declaraciones que despertaron rechazo y preocupación en varias capitales europeas. Como respuesta, Canadá y Francia inauguraron consulados en Nuuk, interpretados como señales de solidaridad con la población Inuit y de apoyo a la integridad del territorio groenlandés dentro del marco danés.

Las autoridades de Groenlandia y Dinamarca insisten en que cualquier acuerdo con Washington deberá respetar su autonomía, su soberanía y las decisiones de la población local.

Mientras las negociaciones continúan en absoluto hermetismo, el caso se consolida como un nuevo capítulo de la disputa por influencia en el Ártico, donde se cruzan intereses militares, económicos y ambientales. El desenlace marcará el futuro equilibrio de poder en una de las regiones más sensibles del planeta.

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