Milei redobla la confrontación con el periodismo crítico

NewsITe
El presidente Javier Milei volvió a apuntar con dureza contra la prensa y, en particular, contra el periodista Luis Novaresio, a quien rebautizó como “Ensobraresio” en un mensaje publicado en su cuenta de X (ex Twitter). El juego de palabras alude a la acusación de ser un “mercenario” del periodismo y de recibir presuntos beneficios irregulares, en línea con la narrativa oficial sobre los “periodistas ensobrados”.
La descalificación surgió como respuesta a un posteo del usuario libertario conocido como “Traductor te ama”, habitual defensor del Gobierno en redes sociales. Lejos de tomar distancia, Milei amplificó el mensaje y sumó críticas personales hacia Novaresio, a quien acusó de tener una “pasión por mentir y ensuciar” para ocultar, según su visión, una falta de transparencia en el ejercicio de su tarea periodística.
En su intervención, el mandatario sugirió que las posiciones críticas del conductor responden a un supuesto “llanto” por el temor a que la ciudadanía conozca el modo en que, a su entender, funciona un sector del periodismo tradicional. El mensaje se inscribe en la lógica de confrontación que el Presidente mantiene con medios y comunicadores desde antes de asumir en Casa Rosada.
Un nuevo capítulo en la tensión Gobierno–medios
El episodio se suma a una larga serie de cruces públicos en los que Milei y funcionarios de su entorno acusan a periodistas y medios de operar en defensa de lo que el oficialismo define como “la casta”. Diversos comunicadores ya fueron señalados en redes oficiales y extraoficiales bajo la etiqueta de “ensobrados”, una categoría que asociaciones de prensa consideran estigmatizante.
Organismos y entidades que nuclean a trabajadores de prensa vienen advirtiendo sobre el impacto de este clima de polarización extrema en el ejercicio de la libertad de expresión. Señalan que la descalificación personal, lejos de aportar al debate público, puede generar un efecto intimidatorio y desalentar el periodismo crítico, indispensable en una democracia.
Hasta el momento, Luis Novaresio no realizó un descargo formal en sus redes sociales, aunque se espera que aborde el tema en sus próximos programas televisivos y radiales. En tanto, desde el oficialismo se interpreta este tipo de choques como parte de una “batalla cultural” contra lo que definen como un sistema mediático alineado con intereses políticos y económicos tradicionales.
El mensaje presidencial culminó con el ya habitual “VLLC!” –sigla de “¡Viva la libertad, carajo!”–, marca registrada de la comunicación de Milei y expresión que el propio Gobierno identifica como símbolo de su pulso confrontativo.
Con este nuevo ataque directo a una figura conocida del periodismo, el Gobierno profundiza un escenario de alta tensión con los medios, donde las redes sociales se consolidan como el principal campo de disputa simbólica y política.

