REM del BCRA: dólar e inflación, las proyecciones para 2026

El mercado ajusta sus pronósticos para el dólar y los precios

Proyecciones del REM sobre dólar, inflación y actividad económica

NewsITe

El Banco Central difundió una nueva edición del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), en la que 45 consultoras y entidades financieras actualizaron sus pronósticos sobre dólar, inflación, actividad y tasas de interés de cara a 2026. Los analistas corrigieron a la baja sus previsiones de corto plazo y proyectan un escenario de mayor estabilidad cambiaria y una desaceleración gradual de los precios.

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De acuerdo con el informe al que accedió Noticias Argentinas, el tipo de cambio oficial mayorista mantendría un ritmo de ajuste moderado, acompañando de cerca la dinámica inflacionaria pero sin grandes saltos. El estudio también revela que, tras varios meses de aceleración, la inflación habría comenzado a ceder en enero, marcando un posible cambio de tendencia en la nominalidad de la economía.

Cuánto proyecta el REM para el dólar a fin de año

El capítulo cambiario del REM muestra una corrección a la baja en las expectativas de corto plazo. Para febrero, las consultoras prevén un dólar mayorista en torno a los $1.475, con un sendero de ajustes mensuales acotados a lo largo del año.

Según el relevamiento, el tipo de cambio oficial se ubicaría en aproximadamente $1.502 en marzo, $1.526 en abril y $1.549 en mayo, reflejando un deslizamiento lento pero constante. Hacia diciembre de 2026, la mediana de las proyecciones sitúa al dólar mayorista en la zona de los $1.750.

De concretarse este escenario, la suba anual del tipo de cambio sería del 20,9%. Este avance quedaría levemente por debajo de la inflación esperada para el mismo período, lo que implicaría una relativa apreciación en términos reales si se confirma el sendero de precios que anticipan las consultoras.

Inflación: enero marcaría el freno y se perforaría el 2%

El REM también trazó un panorama más moderado para la inflación. Las estimaciones preliminares ubican la variación del Índice de Precios al Consumidor de enero en el 2,4%. De confirmarse ese número, se trataría de la primera baja después de siete meses consecutivos de aceleración, luego del 2,8% registrado en diciembre.

Para los próximos meses, el mercado espera un descenso paulatino: 2,1% para febrero y 2,2% para marzo, manteniendo aún un piso cercano al 2% mensual. El quiebre llegaría recién a partir de abril, cuando las proyecciones marcan una inflación del 1,9%, para continuar retrocediendo hasta el 1,5% hacia julio.

Este recorrido iría en línea con un escenario de menor inercia inflacionaria, condicionado de todos modos por la política de tarifas, el ritmo de ajuste cambiario y la evolución de los salarios. Los analistas insisten en que la convergencia a niveles de inflación más bajos dependerá de la consistencia del programa macroeconómico y del frente fiscal.

Actividad económica y tasas de interés bajo la lupa

En cuanto al nivel de actividad, el mercado se muestra prudente. El consenso del REM proyecta para 2026 un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 3,2%, aunque el grupo de las diez consultoras que históricamente mejor pronostican redujo esa expectativa al 2,7%. Esta diferencia refleja la cautela sobre la velocidad de la recuperación tras un período de estancamiento.

Respecto de las tasas de interés, el relevamiento anticipa un sendero descendente. Para los plazos fijos en pesos, se estima una tasa nominal anual (TNA) cercana al 31,8% en febrero, con una trayectoria a la baja que la ubicaría alrededor del 22% hacia fin de año. De confirmarse este movimiento, los rendimientos en moneda local irían perdiendo terreno frente a la inflación esperada, reforzando la necesidad de estrategias de inversión más diversificadas.

Qué mira el mercado hacia adelante

  • Un dólar oficial que sube por debajo de la inflación prevista, favoreciendo cierta apreciación cambiaria en términos reales.
  • Un proceso de desinflación gradual, con la expectativa de perforar el 2% mensual recién a partir del segundo trimestre.
  • Un rebote económico moderado, con pronósticos de crecimiento por encima del 2,5% pero con alta dispersión entre consultoras.
  • Una trayectoria de tasas en pesos a la baja, que podría reconfigurar las decisiones de ahorro y crédito.

El REM del Banco Central se ha convertido en una referencia clave para inversores, empresas y gobiernos provinciales a la hora de proyectar escenarios y tomar decisiones de mediano plazo.

Con un tipo de cambio más estable, una inflación que empieza a ceder y una economía que apuesta a recuperar terreno, el mercado sigue de cerca cada nuevo dato oficial. Las próximas mediciones del INDEC y las decisiones de política monetaria del BCRA serán determinantes para confirmar si este sendero de gradual normalización se consolida o si vuelven las tensiones sobre el frente cambiario y de precios.

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