Trump y Xi evalúan visita a China y tensión global

Trump y Xi retoman el diálogo en medio de tensiones globales

Donald Trump y Xi Jinping durante una reunión bilateral

NewsITe

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo una conversación telefónica con su par chino, Xi Jinping, en un contexto de alta tensión internacional y en medio de versiones sobre una posible visita del mandatario norteamericano al gigante asiático en abril próximo.

De acuerdo con la información difundida por la Cancillería china, el contacto se produjo luego de la tregua comercial alcanzada por ambas potencias en noviembre del año pasado, cuando Washington y Pekín acordaron desactivar, al menos parcialmente, la escalada de aranceles que había marcado la relación bilateral durante meses.

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La charla también se dio poco después de que Xi Jinping mantuviera una videoconferencia con el presidente de Rusia, Vladimir Putin. En ese intercambio, ambos jefes de Estado destacaron el carácter “estabilizador” de la relación entre Moscú y Pekín frente a un escenario internacional atravesado por disputas geopolíticas, comerciales y militares.

Fuentes diplomáticas señalaron que el diálogo entre Trump y Xi incluyó referencias a la agenda bilateral, al comercio y a la seguridad estratégica, un capítulo clave para las tres potencias involucradas: Estados Unidos, China y Rusia. En ese marco, cobró relevancia el pedido conjunto de Moscú y Pekín para que Washington acepte extender por un año el cumplimiento de los límites previstos en el tratado START III.

El rol del tratado START III y la presión de Moscú y Pekín

El START III (Nuevo START) es el principal acuerdo de control de armas estratégicas nucleares entre Estados Unidos y Rusia. Establece topes al número de cabezas nucleares desplegadas y a los vectores de lanzamiento, e incluye mecanismos de verificación mutua. Su eventual prórroga es vista por la comunidad internacional como una señal clave de previsibilidad en el campo de la seguridad global.

En línea con la propuesta del presidente Putin, China y Rusia instaron a Trump a aceptar una extensión del acuerdo por al menos un año. Aunque Pekín no es parte formal del tratado, sigue de cerca las negociaciones porque cualquier modificación del esquema de control de armas estratégicas impacta en el equilibrio militar global y, por lo tanto, en sus propios intereses de defensa y desarrollo.

Escenario internacional y posibles pasos a futuro

La eventual visita de Trump a China en abril, todavía no confirmada oficialmente, podría servir para dar una nueva señal de distensión en la relación bilateral luego de meses de fricciones comerciales y cruzadas retóricas. Analistas internacionales advierten, sin embargo, que la competencia tecnológica y militar entre ambas potencias seguirá siendo un factor persistente de tensión.

  • La llamada se produjo tras la tregua comercial sellada en noviembre.
  • Xi habló con Trump luego de destacar con Putin una relación “estabilizadora”.
  • Rusia y China pidieron a Estados Unidos prolongar los límites del START III.
  • La posible visita de Trump a China en abril abre interrogantes sobre la agenda bilateral.

“Las relaciones entre nuestros países cumplen un rol estabilizador en un mundo turbulento”, fue uno de los mensajes atribuidos a la conversación entre Xi Jinping y Vladimir Putin, que sirvió de marco para el posterior contacto con Donald Trump.

Mientras tanto, las cancillerías y equipos de seguridad nacional de los tres países siguen de cerca la evolución del tablero geopolítico. La combinación de disputas comerciales, carrera tecnológica y negociaciones sobre armamento nuclear convierte cada gesto diplomático, como esta llamada telefónica, en un movimiento de alto impacto para el equilibrio global.

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