Presión de las provincias en la previa del debate por Ganancias

NewsITe
En un clima de fuerte tensión con la Casa Rosada, gobernadores del peronismo y de espacios aliados preparan para el miércoles una cumbre política en la Ciudad de Buenos Aires para unificar postura frente a la reforma tributaria que incluye una rebaja del Impuesto a las Ganancias para las empresas. Las provincias advierten que el cambio implicará un severo recorte de recursos y ya se organizan para dar la batalla en el Congreso.
Según adelantaron fuentes de una gobernación peronista, el encuentro reunirá a mandatarios del PJ y de otros espacios opositores, aunque no se descarta que más adelante se sumen dirigentes cercanos a La Libertad Avanza que también miran con preocupación el impacto fiscal. El lugar de la reunión aún no fue confirmado, pero el objetivo político está claro: exhibir un frente común ante el oficialismo nacional.
En el centro del conflicto se encuentra la propuesta del Gobierno de bajar la alícuota del Impuesto a las Ganancias que pagan las empresas del 35% al 31,5%, además de una reducción de las contribuciones patronales. Para el Ejecutivo, se trata de una señal proinversión y de alivio al sector privado; para los gobernadores, es un golpe directo a la coparticipación y a la caja de las provincias.
Los mandatarios provinciales calculan que la reforma implicará una merma superior a los 3 billones de pesos en sus presupuestos, una cifra que, aseguran, pondrá en riesgo el financiamiento de servicios esenciales, la obra pública y los programas sociales. Desde el Palacio de Hacienda, el ministro de Economía, Luis Caputo, relativizó el impacto y afirmó que la reducción de recursos se sentirá recién en 2027 y rondará los 1,5 billones de pesos.
El antecedente de los vetos y la amenaza de un nuevo traspié
El año 2027 es, además, un dato político clave: se trata de un año electoral, y ningún gobernador quiere llegar a esa instancia con las cuentas en rojo y menos margen para sostener su estructura territorial. En ese contexto, la discusión por Ganancias se mezcla con la estrategia de supervivencia política de los jefes provinciales.
En el Senado, el oficialismo apunta a conseguir la media sanción de la reforma el 11 de febrero, pero la resistencia provincial abre la puerta a negociaciones intensas y a posibles modificaciones del texto. No es la primera vez que la presión de las provincias amenaza con frenar los planes del Gobierno nacional.
En diciembre pasado, una coalición de gobernadores de distintos signos políticos logró hacer caer, en el marco del debate del Presupuesto 2026, el denominado capítulo XI, que incluía la derogación de leyes de emergencia en Discapacidad y de financiamiento universitario. Pese a los vetos del presidente Javier Milei, el Congreso terminó ratificando esas normas tras el fuerte lobby de las provincias.
- En septiembre, las provincias también habían impulsado y conseguido la aprobación de un esquema de reparto automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), luego vetado por el Poder Ejecutivo.
- Esos antecedentes alimentan ahora la confianza de los gobernadores para intentar una nueva derrota legislativa al oficialismo si no hay cambios en la reforma de Ganancias.
“Si el Gobierno insiste en trasladar el ajuste a las provincias, va a encontrar una respuesta unificada en el Congreso”, deslizan en despachos oficiales del interior, donde se prepara una estrategia coordinada con los bloques opositores.
Mientras la Casa Rosada se mantiene firme en su intención de avanzar con la rebaja impositiva para el sector privado, las provincias cierran filas y advierten que no están dispuestas a resignar más fondos. El miércoles, la mesa de gobernadores peronistas y aliados será una nueva prueba de fuerza en la compleja relación entre el poder central y los distritos del interior, con Ganancias como eje de una pulseada que recién empieza.

