Investigación internacional evitó un ataque escolar en Argentina

NewsITe
Una investigación iniciada a partir de un alerta del FBI permitió frustrar un plan para cometer una masacre en colegios de las provincias de Buenos Aires y Jujuy, ideado por dos menores de edad que difundían mensajes de odio, antisemitas y racistas en redes sociales.
Según informaron fuentes policiales, el caso se inició cuando las autoridades estadounidenses detectaron en plataformas digitales publicaciones que exaltaban la violencia extrema y hacían referencia directa a posibles ataques contra establecimientos educativos argentinos. El reporte fue remitido a la Justicia federal, que encomendó las tareas de campo al Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal Argentina.
Los investigadores lograron identificar a los presuntos responsables: uno de ellos reside en la ciudad de La Quiaca, en la provincia de Jujuy, y el otro en la localidad balnearia de Miramar, en la costa bonaerense. En el marco del operativo también se localizaron otros dos domicilios vinculados a la causa en los partidos de Quilmes y San Martín, en el conurbano bonaerense.
Con estos elementos, el Juzgado Federal N° 3 de Mar del Plata ordenó diversos allanamientos simultáneos. Durante los procedimientos se secuestraron cuchillos de caza, municiones de arma de fuego, tres notebooks, una tablet, siete teléfonos celulares, material con simbología nazi y documentación considerada de interés para la investigación.
Intimidación pública y preocupación por los discursos de odio
La causa fue caratulada como “intimidación pública”, una figura que suele aplicarse cuando se detectan amenazas o acciones que buscan generar temor generalizado en la población. Todos los elementos secuestrados quedaron a disposición del magistrado interventor, que deberá avanzar ahora en el análisis de los dispositivos electrónicos para determinar el alcance del plan y la posible participación de otras personas.
- Allanamientos en Jujuy y Buenos Aires, incluyendo Quilmes y San Martín.
- Secuestro de armas blancas, municiones, dispositivos electrónicos y símbolos nazis.
- Investigación iniciada por un alerta del FBI sobre mensajes de odio en redes.
Fuentes de la investigación destacaron que la cooperación internacional y el monitoreo de contenidos violentos en internet fueron claves para prevenir un hecho que podría haber tenido consecuencias gravísimas en la comunidad educativa.
El caso vuelve a poner en agenda el avance de los discursos extremistas y de odio en ámbitos digitales, así como la necesidad de reforzar los mecanismos de prevención y detección temprana de amenazas contra escuelas y otros espacios públicos. La intervención de organismos especializados en cibercrimen y antiterrorismo será central para reconstruir cómo se organizó el plan y qué grado de ejecución había alcanzado.
Mientras tanto, las autoridades educativas y de seguridad mantienen un seguimiento cercano de la situación y evalúan nuevas medidas de prevención, con el objetivo de resguardar a estudiantes y docentes frente a eventuales réplicas o amenazas similares.

