El ingreso de dólares del sector cerealero y oleaginoso mostró un fuerte repunte en el inicio de 2026, impulsado por mayores embarques de granos y subproductos.

El complejo agroexportador argentino liquidó divisas por US$ 1.850 millones durante el mes de enero, lo que representó un incremento del 82% en comparación con diciembre de 2025. Así lo informaron la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) a través de un comunicado conjunto.
El dato adquiere relevancia en un contexto de atención sobre el mercado cambiario y el ingreso de dólares a la economía. El sector agroindustrial explica cerca del 48% de las exportaciones totales del país y se consolida como el principal generador de divisas, con impacto directo en la actividad económica, la recaudación fiscal y el nivel de reservas.
Desde las entidades explicaron que el desempeño de enero estuvo asociado al incremento de los embarques de trigo y cebada, junto con la continuidad de las exportaciones de maíz y de productos industrializados de soja, como harina y aceite, que se mantienen entre los principales bienes exportados por la Argentina.
El comunicado también precisó que la liquidación de divisas no coincide necesariamente con el momento de la exportación. Según detallaron, el ingreso de dólares suele anticiparse entre 30 y 90 días, de acuerdo con el tipo de producto y su grado de procesamiento. En ese marco, Ciara-CEC descartó la existencia de retrasos deliberados y señaló que la liquidación permite sostener la compra de granos a los productores al mejor precio posible.
Si bien el volumen ingresado resulta significativo, desde el sector advirtieron que las comparaciones intermensuales deben analizarse con cautela. La dinámica del comercio granario se encuentra influida por múltiples variables, entre ellas los precios internacionales, las condiciones climáticas, el calendario de cosechas, las regulaciones vigentes y eventuales conflictos logísticos o sindicales.
Para distritos portuarios y productivos del interior bonaerense, como el Partido de Necochea y su área de influencia, la evolución del complejo cerealero continúa siendo un indicador clave de la actividad. El movimiento de granos, la logística portuaria y los embarques sostienen empleo directo e indirecto y refuerzan el rol estratégico del sector en la economía regional.
Pese al repunte registrado en enero, Ciara-CEC subrayó que la Argentina mantiene un estancamiento en el crecimiento exportador y que el desempeño del sector depende en gran medida de las variaciones de los precios internacionales, un desafío estructural que permanece en la agenda económica.

