Caputo baja tensión con Techint y defiende cambio de modelo

Caputo baja el tono al conflicto entre Milei y Techint

Luis Caputo se refiere a la licitación de caños para Vaca Muerta

NewsITe

El ministro de Economía, Luis Caputo, salió a moderar la tensión generada en los últimos días entre el Gobierno nacional y el grupo Techint, luego de la polémica por la licitación de caños para el desarrollo de Vaca Muerta. El funcionario aclaró que la discusión “no es una guerra con nadie en particular” sino con lo que definió como “el modelo anterior” de manejo de la energía y del gasto público.

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En declaraciones radiales, Caputo sostuvo que Techint está en condiciones de ganar cualquier licitación, en referencia al señalamiento del presidente Javier Milei hacia el CEO del holding, Paolo Rocca, tras la derrota de la compañía en el proceso para la provisión de tubos para un gasoducto clave. “Se habló de la licitación que perdió la empresa y ese es un ejemplo de cambio de modelo”, explicó.

El ministro vinculó la licitación con el objetivo oficial de dejar atrás un esquema de subsidios y endeudamiento. “Veníamos de un modelo con déficit que, en gran parte, era porque se le hacía creer a la gente que la energía era gratis”, afirmó, al comparar los costos de las obras realizadas en la gestión anterior con las condiciones actuales.

Caputo recordó que el gasoducto construido en la administración precedente se ejecutó “a las apuradas” y con un fuerte peso sobre las cuentas públicas. Según detalló, la tonelada de tubo llegó a costar unos USD 4.000, mientras que en la licitación reciente el valor rondó los USD 1.400 por tonelada. Para el ministro, esa diferencia refleja un cambio en las reglas y en la forma de contratar.

Licitación, financiamiento privado y rol de empresas extranjeras

El funcionario defendió además la adjudicación de la provisión de caños a la empresa india Welspun, que desplazó a Techint en la compulsa. Señaló que en este caso la inversión será financiada por el sector privado y no por el Estado nacional, lo que a su entender constituye un paso más en la dirección de “ordenar” las cuentas públicas.

“No lo ganó una empresa argentina, pero es por un tema de incentivos, de adaptación”, argumentó Caputo, al subrayar que el nuevo esquema obliga a las empresas locales a competir en precio y eficiencia con firmas internacionales. También adelantó que el Gobierno prevé convocar a una nueva licitación de caños, que podría ser “cuatro o cinco veces” más grande que la actual.

En ese marco, el ministro rechazó lo que calificó como un “relato zonzo” respecto de que la administración libertaria estaría en contra del empresariado argentino. “A todos nos gustaría que las licitaciones las ganen empresas argentinas”, dijo, aunque remarcó que la prioridad del Gobierno es maximizar el ahorro para el Estado y garantizar transparencia en los procesos.

Pago al FMI y mensaje sobre la situación social

Durante la entrevista, Caputo se refirió también a la reciente operación por USD 808 millones con el Tesoro de Estados Unidos para cancelar vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Aclaró que no se trata de un nuevo préstamo, sino de una operatoria técnica para adquirir los Derechos Especiales de Giro (DEG) con los que el país debe cumplir sus obligaciones.

“No es ningún préstamo. Tenemos que pagarle los intereses al Fondo Monetario, que no se pagan con deuda sino en DEG. Para eso hay que comprarlos a Estados Unidos. Es una operación común que se hace siempre cada vez que le pagamos al Fondo”, explicó, en un intento por despejar dudas sobre el impacto de la transacción.

En el plano social, el ministro defendió el cambio de modelo económico impulsado por la gestión de Javier Milei y sostuvo que el rumbo actual “replantea muchas cosas”. Aseguró que hay sectores que hoy viven con “mucha mejor expectativa” que hace seis meses, cuando, según su visión, existía “el susto de un posible retorno del comunismo a la Argentina”.

Caputo también recordó que el país sufrió el año pasado “uno de los ataques más grandes” de los que se tenga registro, sin especificar a qué episodio se refería, y consideró que pese a eso hoy se percibe “mucha más tranquilidad y sobre todo mucha más esperanza”. “Nuestro objetivo es generar empleo, bajar impuestos y crear condiciones para que el empleo crezca”, remarcó.

“Que una persona deje de trabajar en una empresa no debería ser un drama, sino que pueda conseguir trabajo en otra, como ocurre en cualquier país del mundo”, planteó Caputo al delinear el horizonte laboral que proyecta el Gobierno.

Con ese mensaje, el ministro buscó reforzar la idea de un mercado laboral más dinámico, acompañado por una menor presión tributaria y un rol más acotado del Estado en la economía, en línea con el programa de reformas que promueve la Casa Rosada.

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