Clínicas y hospitales podrán acceder a tecnología médica con menos trabas

NewsITe
El Gobierno nacional habilitó a clínicas y hospitales de todo el país a importar equipamiento médico usado y reacondicionado, con el objetivo de reducir costos y facilitar el acceso a tecnología de calidad. La medida busca agilizar procesos, recortar burocracia y mejorar la atención en el sistema de salud argentino, en especial en los centros de menor porte del interior.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, informó la decisión a través de la red social X, donde destacó que la nueva normativa permitirá a las instituciones de salud importar equipamiento médico usado en buenas condiciones. Según señaló, la iniciativa apunta a bajar costos operativos y eliminar trabas que, hasta ahora, encarecían las compras y demoraban la incorporación de tecnología clave para la atención de los pacientes.
Hasta el momento, el ingreso de equipos médicos usados estaba condicionado por regulaciones estrictas y procesos administrativos extensos. Esto generaba que, aun tratándose de equipamiento con estándares internacionales de funcionamiento y vida útil remanente, su importación fuera compleja, lenta y en muchos casos inviable desde el punto de vista económico.
ANMAT ordena el régimen y promete más acceso a tecnología
El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, explicó que la nueva norma de la ANMAT ordena el régimen de importación y facilita el ingreso de equipamiento médico usado y reacondicionado, siempre bajo criterios de seguridad y calidad. El foco está puesto en ampliar el acceso a equipos para mejorar diagnósticos, tratamientos y tiempos de respuesta dentro del sistema sanitario.
Lugones remarcó que, hasta ahora, muchos centros de salud pequeños y medianos enfrentaban serias limitaciones para renovar su tecnología. En numerosos casos, debían optar por aparatos de muchos años de antigüedad o por alternativas menos eficientes debido a los altos costos y la complejidad de los trámites para importar unidades usadas, aun cuando cumplían con las exigencias técnicas internacionales.
Con el nuevo esquema, las autoridades sanitarias proyectan que clínicas y hospitales de todo el país puedan acceder a equipos más modernos, con mejor performance y mayor precisión en los estudios. Esto podría reducir derivaciones a grandes centros urbanos, acortar tiempos de espera para diagnósticos y mejorar el seguimiento de pacientes con patologías crónicas.
“El nuevo esquema es simple y transparente. Reglas claras para promover la libertad de mercado y que la innovación en salud llegue a todo el país”, señaló el ministro de Salud, Mario Lugones.
La medida se enmarca en una política más amplia de desregulación y simplificación administrativa. En el sector sanitario, especialistas señalan que la clave estará en el control efectivo de la calidad de los equipos que ingresen al país y en que los beneficios de la reducción de costos se traduzcan en mejores servicios para los pacientes, tanto en el sistema público como en el privado.

