Del Potro acertó la final soñada del Australian Open

Del Potro y una predicción que se volvió realidad en Melbourne

Juan Martín del Potro, Novak Djokovic y Carlos Alcaraz en el contexto del Australian Open

NewsITe

Juan Martín del Potro volvió a ser protagonista del mundo del tenis, esta vez fuera de las canchas. El ex número 3 del ranking ATP predijo con precisión la final del Australian Open 2025, señalando en la red social X que le gustaría ver en el partido decisivo a dos viejos conocidos: Novak Djokovic y Carlos Alcaraz.

En un mensaje publicado durante la noche del jueves, del Potro escribió que deseaba una definición entre “mis amigos Nole y Carlitos”, en referencia al serbio, actual número 4 del mundo, y al español, líder del ranking. Horas más tarde, ambos confirmaron su lugar en la final del primer Grand Slam de la temporada, cumpliendo el deseo del tandilense.

– Publicidad –

La predicción no era sencilla. Djokovic arrastraba cinco derrotas consecutivas ante el italiano Jannik Sinner, número 2 del mundo y uno de los grandes dominadores del circuito en el último año. Sin embargo, el serbio apeló a su experiencia y logró revertir la historia en un dramático partido a cinco sets, salvando 16 puntos de quiebre y cerrando el duelo con un emotivo festejo de rodillas en la cancha.

La amistad de la “Torre de Tandil” con los finalistas

Retirado del tenis profesional hace menos de cuatro años, del Potro mantiene una fuerte conexión con el circuito y sigue de cerca los grandes torneos. Su vínculo con Djokovic y Alcaraz va más allá de la competencia: con ambos compartió momentos de camaradería dentro y fuera de la cancha, al punto que eligió al serbio como rival para su partido de despedida en Parque Roca, en diciembre de 2024.

Tras la clasificación de Djokovic a la final en Melbourne, el argentino reaccionó en redes con humor y complicidad, destacando entre risas que “algo sabía” al haber anticipado la definición. Sus palabras se viralizaron rápidamente entre fanáticos del tenis y seguidores del ex campeón del US Open 2009.

Un Australian Open de máxima exigencia

El torneo masculino en Melbourne se desarrolló sin grandes sorpresas: los cuatro mejores del ranking mundial alcanzaron las semifinales. En la primera de ellas, Carlos Alcaraz protagonizó una verdadera batalla ante el alemán Alexander Zverev, en un duelo de casi cinco horas y media que incluyó tres tie-breaks y un enorme desgaste físico.

Las altas temperaturas en la capital del estado de Victoria condicionaron el rendimiento del español, que debió recibir atención médica por calambres e incluso fue captado por las cámaras vomitando dentro de la cancha. Pese a todo, el número 1 del mundo sostuvo su agresividad desde el fondo y terminó imponiéndose en cinco sets: 6-4, 7-6 (7-5), 6-7 (3-7), 6-7 (4-7) y 7-5.

Djokovic busca otro récord y se reedita un duelo olímpico

En la segunda semifinal, Djokovic encaró el desafío de cortar la racha dominante de Sinner, que venía imponiéndose en los grandes eventos del circuito. Aunque comenzó en desventaja y mostró ciertas molestias físicas, el serbio ajustó su devolución a partir del tercer set y encontró en el saque a la T un recurso decisivo para defender los momentos clave del partido.

  • Salvó 16 puntos de quiebre en total, ocho de ellos en el quinto set.
  • Fue más agresivo con la devolución, forzando errores del italiano.
  • Cerró el encuentro en su tercer match point, ante un revés desviado de Sinner.

Con esta victoria, Djokovic, de 38 años, se mete en otra final de Grand Slam y mantiene viva la chance de alcanzar el vigesimoquinto título grande de su carrera, extendiendo un récord que ya es histórico. Del otro lado de la red lo esperará Alcaraz, en una reedición de la final de los Juegos Olímpicos de París 2024.

La final entre Carlos Alcaraz y Novak Djokovic se jugará el domingo 1° de febrero, desde las 5.30 hora argentina, en el Rod Laver Arena de Melbourne Park.

Mientras tanto, Juan Martín del Potro disfruta de su vida post retiro, pero cada vez que habla o escribe sobre tenis sigue generando repercusión. Esta vez, su corazonada acertada sobre la final del Australian Open volvió a demostrar el profundo conocimiento que conserva sobre un circuito al que marcó con su potencia y carisma.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -