Las ventas de línea blanca cierran el 2025 con saldo positivo

NewsITe
En un año marcado por la retracción del consumo en múltiples rubros, el mercado de los electrodomésticos se convirtió en una de las excepciones. El segmento de línea blanca y pequeños electrodomésticos cerró el 2025 con un crecimiento del 23% interanual en las ventas, según un informe privado de la consultora NielsenIQ.
El desempeño del sector lo ubicó entre los grandes ganadores dentro de los bienes durables, junto con autos y motos. De acuerdo con fuentes del mercado, el incremento de la oferta, la baja de precios en términos reales y una mayor disponibilidad de financiamiento explican buena parte de la mejora en los volúmenes comercializados.
La apertura de importaciones y la desregulación del comercio exterior fueron claves en este proceso. Durante 2025, el ingreso de productos del exterior alcanzó niveles récord para la industria de electrodomésticos, lo que permitió ampliar el surtido disponible en góndolas y depósitos, especialmente en categorías que venían muy restringidas por trabas previas.
Precios a la baja y efectos en el consumo
El aumento de la oferta derivó incluso en un escenario de deflación en varios meses del año, con precios históricamente bajos y una caída del valor relativo de los electrodomésticos frente al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esa mejora en el poder de compra estimuló a muchos hogares a adelantar decisiones de compra o renovar equipos.
Entre noviembre de 2025 y noviembre de 2024, las heladeras registraron una baja del 39,5% en dólares, mientras que los lavarropas se abarataron un 45% en la misma moneda. Medidos en pesos, las reducciones también fueron significativas: 10% en heladeras y 18% en lavarropas, lo que consolidó a la categoría como una de las más competitivas del mercado.
A este contexto se sumó un sistema financiero más activo en el crédito al consumo, con mayores opciones de financiación en cuotas y promociones bancarias. Este combo de factores –más oferta, precios relativos más bajos y facilidad de pago– configuró un escenario propicio para la recuperación del sector.
Impacto en la producción local y perspectivas
El costado menos favorable del boom importador se vio en la industria nacional. La llegada de productos del exterior presionó a la baja la producción local, obligando a varias empresas a ajustar sus planes. Uno de los casos más resonantes fue el de Whirlpool, que decidió cerrar su planta de fabricación de lavarropas en el partido bonaerense de Pilar, con el consiguiente recorte de personal.
Desde el sector advierten que la mayor competencia externa obliga a las fábricas radicadas en el país a replantear costos, mejorar productividad y enfocarse en líneas de mayor valor agregado. Sin embargo, también reconocen que la estabilidad de reglas de juego y una política industrial clara serán determinantes para sostener la actividad en el mediano plazo.
“La combinación de mayor oferta, precios más bajos en términos relativos y un sistema financiero más activo en crédito al consumo generó un escenario muy favorable para la recuperación del sector”, sostuvo Eduardo Echevarría, Market CS Manager de NielsenIQ.
De cara al próximo año, analistas del mercado de bienes durables anticipan que la evolución del salario real, la continuidad del crédito y la política comercial serán factores centrales para definir si el repunte en ventas de electrodomésticos se sostiene o si se trata de un fenómeno puntual asociado al cambio de ciclo en precios y regulaciones.

